
La Unidad Educativa Domingo Savio inauguró la exposición pictórica “Entre sombras y colores”, una propuesta artística que reúne 67 obras creadas por estudiantes de sexto a décimo año de Educación General Básica. La muestra permanecerá abierta hasta el viernes 12 de junio y constituye el resultado del proceso formativo desarrollado durante el presente período lectivo.
Acto
El evento congregó a familiares, docentes y estudiantes, quienes apreciaron trabajos elaborados mediante diversas técnicas como carboncillo, acuarela, lápices de colores y pintura sobre madera. La jornada también incluyó presentaciones de danza y música a cargo de alumnos de tercero y cuarto año de básica.
María Eugenia Medina, directora general de la institución, destacó a Diario Crónica la importancia de impulsar espacios que fortalezcan la sensibilidad artística y el amor por la cultura desde edades tempranas. “La iniciativa también busca motivar a los estudiantes y compartir con las familias los aprendizajes alcanzados a lo largo del año escolar”.

“Como ciudad reconocida por su riqueza cultural, tenemos la responsabilidad de promover el arte y brindar escenarios donde los niños y jóvenes puedan expresar su talento”, manifestó.
La exposición marca además una evolución en la propuesta pedagógica del área artística. A diferencia de años anteriores, cuando predominaban los trabajos sobre lienzo, la institución optó por incorporar nuevos soportes y recursos creativos con el objetivo de ampliar las experiencias de aprendizaje y fomentar la innovación.
“La exposición estará desde el martes 09 hasta el viernes 12 de junio. Además, como recién celebramos el Día del Niño, viene el Día del Padre, entonces también es homenaje a la familia”, añadió la directora.

En su alocución, Valeria Córdova Sánchez, estudiante de séptimo año de Educación General Básica, explicó a Crónica que cada creación nació de una búsqueda personal y técnica. Las composiciones integran recursos expresivos como el claroscuro, la acuarela y los lápices de colores para generar profundidad, atmósferas visuales y emociones dentro de cada pieza.
La alumna señaló que el manejo de luces y sombras permitió construir volúmenes y contrastes que enriquecen la narrativa visual, mientras que la acuarela aportó dinamismo, frescura y transparencia. Por su parte, los lápices de colores contribuyeron con detalles, matices y transiciones delicadas.
“Uno de los aspectos más relevantes de la exposición radica en la decisión de abandonar formatos convencionales para explorar nuevas superficies y posibilidades creativas. Esta propuesta demuestra que el arte puede trascender los límites tradicionales y dialogar con distintos entornos mediante expresiones innovadoras”, puntualizó.(I)
