Alza del precio de los combustibles, nuevo golpe al bolsillo de la ciudadanía

A busy gas station with several vehicles refueling under a covered area. The station displays branding and has multiple fueling pumps visible.
Nuevo precio de los combustibles en el país.

El nuevo ajuste en los precios de las gasolinas y el diésel genera preocupación entre ciudadanos y transportistas, quienes anticipan un impacto inmediato en su economía. Tanquear un automóvil sobrepasa los USD 25 a USD 30.

Situación

Desde este viernes 12 de junio de 2026, Ecuador registra un nuevo incremento en los precios de los combustibles. La medida permanecerá vigente hasta el 11 de julio.

Con la actualización mensual, el combustible subió aproximadamente 15 centavos y los precios quedaron:

  • Extra y Ecopaís pasan de USD 3,164 a 3,312 por galón
  • Diésel pasa de USD 3,103 a USD 3,251 por galón.
  • Súper pasa a USD 5,60 o más por galón. Todo depende de la estación de servicio.

El ajuste periódico del precio de los combustibles responde al sistema de bandas aplicado por el Gobierno, mecanismo que toma como referencia las variaciones del petróleo en el mercado internacional.

En ese contexto, la historia de los días 11 de cada mes se está volviendo una rutina de cálculos y preocupación para los ciudadanos lojanos. Con la llegada del nuevo ajuste en el sistema de bandas de precios, los conductores acuden a las estaciones de servicio no solo a llenar sus tanques, sino a debatir sobre una economía doméstica que se encarece al ritmo internacional del petróleo.

Al concretarse el incremento para la clase trabajadora, estos centavos significan un golpe directo a su planificación mensual. “La gente cree que 15 centavos por galón no es nada, pero sume eso al mes ya golpea el bolsillo. Yo lleno el tanque de mi camioneta dos veces a la semana para hacer fletes. Ya no son solo un par de dólares; al mes representa dejar de comprar alimentos o atrasarse en los servicios básicos», comentó a Diario Crónica Carlos Robles, transportista de una compañía de fletes.

También en el sector del transporte intra e interprovincial hay presión por cuanto la compensación que les otorga el Gobierno podría culminar este mes. Adán Girón, conductor de un bus, expresó en Diario Crónica que al momento de suspenderse la ayuda del Estado estarán en seria desventaja y tendrán que analizar el precio de los pasajes, por cuanto sería la forma de sostener las operaciones. “La ciudadanía será la afectada, aunque es la opción más viable para continuar prestando el servicio”.  

La preocupación no es exclusiva de quienes poseen un automotor. El ciudadano de a pie teme el “efecto dominó” que históricamente acompaña al alza de los carburantes en el país.

En los mercados de abastos, las amas de casa ya sienten la presión. “Cada vez que sube la gasolina, el comerciante te dice que el camión le cobró más por traer la papa o el tomate. Al final, los platos rotos los pagamos nosotros en la mesa”, lamentó en Crónica Mariana Suárez, quien buscaba ofertas en los mercados.(I).

Un automóvil llena el tanque de combustible con aproximadamente USD 25 a USD 30.

Un automotor tipo Jeep y camionetas con alrededor de USD 45 a USD 50.