
Celica. La tranquilidad de la parroquia Sabanilla, cantón Celica, se vio sacudida por un acto que ha dejado a toda la comunidad con el corazón en la mano y totalmente sorprendida.
Un hombre no identificado entró al templo matriz de la parroquia -no a rezar- su verdadero y oscuro objetivo era la urna donde los fieles depositan con tanto esfuerzo sus limosnas, billetes y monedas para la Virgen del Cisne.
Sin el más mínimo temor de Dios, el hombre destrozó a golpes la chapa del cajón, recogió las limosnas y apenas dejó 25 centavos.
El ruido de una puerta alertó a un vecino, quien lo descubrió intentando ingresar al departamento del sacerdote, acción frustrada, luego el ciudadano salió de la iglesia y desapareció.
Minutos más tarde se percataron del robo y los daños causados para sustraerle el dinero. El caso fue denuncia y aspiran dar con el paradero del sospechoso.(I).
