Zamora Chinchipe: “Volvimos a nacer, a vivir. El aluvión no dio tiempo a nada, arrasó viviendas y personas”, relatan sobrevivientes

Barrio Cantzana, parroquia Guadalupe, en medio del dolor y el lodo.

Más de 150 rescatistas trabajan entre escombros, árboles y toneladas de lodo para localizar a las personas desaparecidas tras el aluvión en el barrio Cantzama, parroquia Guadalupe, cantón Zamora, donde la tragedia ya cobró la vida de 10 habitantes y dejó cientos de damnificados. Hay alrededor de 9 desaparecidos, incluido la gobernadora Ivonne Margaret Panchi Rodríguez.

Historias

El silencio cubre hoy a Cantzama. Lo que antes era un punto turístico y de encuentro familiar quedó convertido en un escenario de devastación tras el violento aluvión registrado la noche del viernes 03 y madrugada del sábado 04 de julio de 2026.

Equipos de emergencia mantienen una intensa búsqueda entre el barro, ramas y restos arrastrados por la corriente, con la esperanza de encontrar a más personas con vida. La tarde del lunes 06 de julio encontraron a la décima víctima del incidente.  

Sobrevivientes relatan la magnitud del desastre.

Varios sobrevivientes relatan los segundos de terror que vivieron previo a la tragedia y porque el Creador les dio otra oportunidad. Hernán Cango, morador del barrio Santa Isabel, parroquia Guadalupe, relató a Diario Crónica que alrededor de las 11h00 del viernes 03 de julio, el nivel del río empezó a crecer de manera inusual tras una lluvia. La corriente arrastraba peces muertos y diversos materiales.

Horas después, entre las 13h00 y 14h00, el agua descendió parcialmente y produjo una breve sensación de calma. Los moradores aprovecharon ese momento para solicitar apoyo institucional y buscar alternativas que permitieran controlar la situación. Sin embargo, cerca de las 16h00 llegó una nueva lluvia intensa. El caudal aumentó rápidamente y comenzó a afectar la vía principal y varias viviendas, incluso una de sus propiedades quedó prácticamente destruida y únicamente permaneció visible parte del muro de la estructura.

Durante la tarde, habitantes de Cantzama, Guadalupe y sectores cercanos acudieron para ayudar a evacuar pertenencias de varias familias afectadas. Entre estas estuvieron las de Mariuxi Quezada, Holger Pacheco y otros moradores que intentaban proteger sus bienes ante el avance del agua.

“Cerca de las 21h00 y 22h00, la situación alcanzó un punto crítico. El agua llegó hasta la carpeta asfáltica y provocó alarma entre la población. Algunos vecinos intentaron retirar vehículos, motocicletas y objetos personales, mientras otros buscaban refugio en zonas elevadas. Minutos después, un fuerte estruendo proveniente de la montaña alertó a todos. Los habitantes describieron el sonido como un bramido acompañado por movimientos del terreno, una señal del desprendimiento del cerro que desencadenó el aluvión”, dijo.

“Fue como un rugido de la montaña. La tierra se movía y todos corrimos para salvar nuestras vidas”, puntualizó Cango.

El morador afirmó que el barrio Santa Isabel quedó prácticamente destruido y estimó pérdidas cercanas a USD 1’500.000 en infraestructura, emprendimientos turísticos, terrenos y espacios recreativos, porque antes de la tragedia, el sector representaba un importante atractivo turístico para visitantes de Loja, Zamora y otras localidades.

Por su parte, Leonardo Ortega, recordó la fuerza con la que descendió la corriente. Observó una enorme masa de agua, piedras y troncos avanzar sin detenerse y destruir todo a su paso. Intentó proteger algunas pertenencias, pero la magnitud del fenómeno hizo imposible cualquier acción.

“Jamás voy a olvidar esa madrugada. La lluvia caía con una fuerza que nunca había visto. Pensé que al subir mis cosas a la terraza podría salvar algo del esfuerzo de mi vida, pero no sirvió de nada”, expresó.

La desesperación aumentó cuando descubrió que su familiar había desaparecido. Sin medir el riesgo, regresó hacia la zona afectada y emprendió una búsqueda angustiosa hasta encontrarlo con vida sobre un montículo de tierra.

“Nunca podré superar no haber podido hacer nada para salvar a varios familiares. La corriente se los llevó delante de nosotros y esa imagen no desaparecerá jamás de mi mente”, manifestó.

En cambio, el bombero zamorano Carlos Echeverría, otro de los sobrevivientes, recordó que recibió la alerta del ECU 911 durante la noche del viernes 03 de julio y acudió junto con sus compañeros para evacuar a los habitantes del sector.

Después de retirar a varias familias hacia lugares seguros, cuando el grupo regresaba a su base escucharon un estruendo proveniente de la parte alta de la montaña.

“Gritamos a todos: corran, corran, que viene el aluvión”, relató. En medio de la emergencia, Echeverría observó a una mujer que pedía ayuda con una niña en brazos. El rescatista tomó a la menor y trató de escapar, pero la corriente alcanzó la zona donde estaba.

El impacto del agua, árboles y lodo lo arrastró varios metros. Un tronco logró sacarlo de la fuerza de la corriente mientras protegía a la pequeña.

“Para mí fue volver a nacer, volver a vivir. Fue algo muy duro; quienes sobrevivieron tienen que agradecer por estar con vida”, señaló.

El bombero añadió que varias personas quedaron atrapadas y que el tiempo de reacción fue mínimo. “No dio tiempo. Fue algo tan rápido y tan fuerte que nos tomó corriendo en ese momento”, agregó.

Entre quienes enfrentan las consecuencias de la tragedia está Mercy Amay, sobreviviente del aluvión, quien solicitó apoyo ciudadano debido a la difícil situación que atraviesa.

La mujer perdió a su madre, su padre y uno de sus hijos durante el desastre. Otro de sus primogénitos permanece internado en la ciudad de Cuenca, en cuidados intensivos. Además, varios primos y familiares fallecieron durante la emergencia.

“Casi me he quedado sola en mi familia. Somos pocos los que sobrevivimos”, afirmó.

Las personas que deseen colaborar con la familia pueden realizar aportes económicos a la cuenta del Banco Pichincha N.º 2207726773, a nombre de Myriam Pineda Paredes, con cédula de identidad 1900369222.

Mientras tanto, continúan con la búsqueda y la remoción de escombros, Cantzama enfrenta una de las páginas más dolorosas de su historia. Entre el barro permanecen las huellas de una tragedia que arrebató vidas, destruyó hogares y dejó una comunidad entera esperando respuestas.(I).

Lista de fallecidos

  1. Víctor Hugo Arias Herrera (responsable de Comunicación de la Gobernación de Zamora Chinchipe).
  2. Miguel Ordóñez.
  3. Santiago Sanimba Antún.
  4. María Rosa Sucunuta Quituisaca.
  5. Carmen Inés Pineda Cango.
  6. Gilberto Humberto Amay Villavicencio.
  7. María Mireya Quezada Amay.
  8. Walter Quezada Amay.
  9. Un niño de un año y medio de edad.  
  10. Una víctima mujer, aún sin identificar.

Desaparecidos

Alrededor de 10 desaparecidos, entre estos:

Ivonne Margaret Panchi Rodríguez (Gobernador de Zamora Chinchipe)

Luis Miguel Granda Tuza (escolta de la representante del Ejecutivo en la provincia)

Marjorie Ortiz (periodista de la Gobernación).