Luis Pineda
A varios países de nuestra América han llegado gobiernos que se denominan como la nueva derecha política. Unos gobiernos llegaron por la vía democrática, otros por medio de fraudes escandalosos.
En síntesis, la nueva derecha latinoamericana agrupa movimientos y líderes conservadores, populistas y libertarios que han desplazado a la izquierda tradicional en varios países de la región. Este fenómeno político, impulsado en gran medida como voto de castigo ante crisis económicas, corrupción e inseguridad, prioriza discursos de orden, mano dura, reducción del Estado.
Para profundizar en el tema, les presentamos algunos párrafos del artículo “El encanto de las nuevas derechas latinoamericanas” de Juan J.Paz-y-Miño Cepeda:
“El surgimiento de las “nuevas derechas” en América Latina es un fenómeno de actualidad y ha motivado múltiples estudios por parte de diversos académicos de la región. Históricamente se asocia “izquierda” y “derecha” a la Revolución Francesa (1789) y específicamente al lugar que ocupaban sus miembros en la Asamblea Constituyente. Pero durante el siglo XIX en América Latina esos términos no se usaron, ya que la vida política confrontó a liberales y conservadores, centralistas y federalistas, Iglesia y Estado, y “civilización” o “barbarie”. Fue con el avance del siglo XX cuando los primeros partidos socialistas y comunistas se asumieron como “izquierda”, ubicando a liberales y conservadores en la “derecha”.
Entre 1945 y 1980 se consolidó más claramente el sistema ideológico latinoamericano. La Guerra Fría y, sobre todo, la Revolución Cubana (1959), reconfiguraron las identidades políticas: la izquierda quedó asociada a proyectos revolucionarios, guerrillas y partidos marxistas, mientras que la derecha fue vinculada a la defensa del orden, la propiedad privada y el capitalismo.
A partir de los años ochenta y noventa se produjo un nuevo giro histórico. El colapso del modelo desarrollista y la crisis de la deuda impulsaron el ascenso del neoliberalismo, que posibilitó que las derechas (ante todo empresarios) se asumieran como tales, promoviendo privatizaciones, apertura económica, reducción del Estado y flexibilidad/precarización del trabajo.
En esos contextos emergen las nuevas derechas latinoamericanas, que defienden la economía de mercado y libre empresa. Las nuevas derechas no constituyen un bloque homogéneo, sino que presentan modelos de organización económica y política diferenciados. Las bases sociales de estas nuevas derechas son igualmente heterogéneas.
Las nuevas derechas desafían el futuro de América Latina al amenazar las democracias y polarizar la sociedad con el privilegio del poder en manos de élites que ya no están dispuestas a permitir el desarrollo de sistemas fundamentados en la equidad, la sujeción a los derechos sociales y laborales, la redistribución de la riqueza y la soberanía nacional. Libran una abierta lucha de clases contra sectores medios, trabajadores y organizaciones sociales y populares.”
