
El prolongado cierre de los puentes internacionales de La Balsa y Jimbura agrava la crisis económica, turística y social en las provincias de Zamora Chinchipe y Loja. Habitantes de la Amazonía anuncian una marcha pacífica para reclamar una respuesta inmediata del Gobierno, mientras aspiran la apertura de frontera.
Zamora Chinchipe
El cierre de los pasos fronterizos entre Ecuador y Perú desde el 24 de diciembre de 2025, mantiene en incertidumbre a cientos de familias de las provincias de Zamora Chinchipe y Loja. Mientras la apertura de los puentes internacionales de Macará, el martes 7 de julio, y de Lalamor, en Zapotillo, al mediodía del miércoles 8 de julio de 2026, devolvió la movilidad a esos sectores, la realidad en Chinchipe y Jimbura permanece sin cambios.
El vicepresidente del Gobierno Parroquial de Pucapamba, cantón Chinchipe, Pedro Alba Cabrera, manifestó a Diario Crónica que la población esperaba una decisión similar para la frontera amazónica. Sin embargo, la continuidad del cierre provocó malestar e indignación entre los habitantes, quienes enfrentan una creciente crisis económica y social sin precedentes.
Afirmó que la paralización del tránsito internacional afecta de manera directa al comercio, al turismo y a la calidad de vida de las familias. Además, denunció las dificultades que enfrentan numerosos estudiantes para asistir a clases.
“Los pobladores decimos basta porque estamos cansados de este maltrato. Muchos padres de familia deben cruzar el río en boyas para llevar a sus hijos a estudiar, con el permanente riesgo de una tragedia por la fuerza de la corriente», expresó a Crónica Remigio Albán, morador de La Balsa.
Frente a este panorama, habitantes del cantón Chinchipe y ciudadanos de la zona norte del Perú convocaron a una marcha pacífica para el sábado 18 de julio de 2026, a partir de las 10h00, en el Puente Internacional de La Balsa. La movilización buscará exigir al Gobierno Nacional la reapertura inmediata del paso fronterizo, cuyo cierre ha generado pérdidas económicas consideradas incuantificables por los pobladores.
Loja
La problemática también golpea con fuerza a la parroquia Jimbura, perteneciente al cantón Espíndola, en la provincia de Loja. La comunidad atraviesa una profunda afectación económica debido al bloqueo del Puente Internacional, vigente desde diciembre de 2025.
Mireya Ramírez, habitante del sector, indicó a Diario Crónica que la suspensión del tránsito fronterizo paralizó el comercio, redujo el turismo y frenó la actividad productiva, más aún por ser una zona que alberga al sistema Lacustre de lagunas. La ausencia de visitantes peruanos también impactó a los emprendedores y comerciantes locales, quienes dependían del intercambio binacional.
La ciudadana añadió que otra de las mayores preocupaciones corresponde a la disminución del intercambio cultural y religioso. Ciudadanos peruanos ya no pueden participar en las tradicionales festividades de Jimbura, situación que incluso impidió su presencia durante las celebraciones por la parroquialización, desarrolladas en abril.
Hasta el momento, las autoridades locales no han anunciado plantones ni movilizaciones. No obstante, representantes comunitarios anticiparon respaldo a cualquier acción pacífica orientada a lograr la habilitación del paso internacional y recuperar la dinámica económica y social que históricamente caracterizó a la frontera sur del país.
En tanto, el Cónsul del Perú en Loja, José Zapata López, dijo a Diario Crónica que aspiran también estos pasos sean reabiertos para que haya ese intercambio comercial. “Nosotros como pueblos hermanos siempre respetamos las decisiones del Ecuador en los ámbitos de seguridad y la busca del bienestar para todos”.(I)
Hace casi siete meses se cerró la frontera con el Perú, sin embargo, el 07 y 08 de julio se reabrió nuevamente solo en Macará y Zapotillo.
