Antonio C. Maldonado V.
En las próximas elecciones seccionales tiene que elegirse, entre las nuevas autoridades, al alcalde de cada cantón. En nuestro caso, el alcalde tendrá que atender la demanda permanente de la colectividad, tanto para los servicios en los hogares como en los centros educacionales y en los establecimientos de atención de servicios públicos y privados, que necesitan el elemento vital que se enseña a los estudiantes desde su infancia y que conocemos como la fórmula H₂O.
Este compromiso corresponde a los nuevos alcaldes de cada cantón de la provincia, que engloba las parroquias que lo conforman. Dicha tarea, que está a cargo de cada municipalidad, debe ser atendida conjuntamente con el alcantarillado, la separación de aguas residuales, la recolección, depósito y clasificación de basura; en materia de tránsito y transporte, corresponde planificar, regular y controlar el tráfico, las tarifas de buses y taxis, así como la revisión vehicular. En la vialidad urbana se debe encargar de construir, pavimentar y mantener las calles, avenidas y aceras dentro de la ciudad; en cuanto a los espacios públicos, deberá administrar y cuidar parques, canchas deportivas, cementerios y mercados municipales, además de preservar centros históricos y monumentos y promover eventos culturales del cantón.
También deberá gestionar los servicios de los Cuerpos de Bomberos para la prevención, rescate y extinción de incendios e inundaciones, situaciones que ahora pueden presentarse con la llegada del fenómeno de El Niño. Para enfrentar esta situación, el Gobierno Nacional ha designado un Comité para el Estudio Regional, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el Comité de Operaciones de Emergencia y las autoridades locales, junto con los municipios y prefecturas, que tienen responsabilidad directa de ejecutar las obras de mitigación en sus territorios; estas obras incluyen la limpieza de desagües, el reforzamiento de muros y la reubicación de familias que se encuentren en zonas de riesgo. Todo esto deberá realizarse para prevenir, reducir o minimizar el impacto negativo que pueda generar el fenómeno natural citado.
Esperemos que, entre otras actividades, las tareas citadas anteriormente no provoquen la destitución o revocatoria del mandato de los alcaldes, como ya se ha vuelto frecuente en nuestro cantón.
Finalmente, el presidente Noboa firmó un Decreto Ejecutivo que suspende la jornada laboral a nivel nacional, de forma obligatoria y no recuperable, el 20 de noviembre de 2026, con el fin de incentivar la movilidad interna y la participación ciudadana en el Festival Internacional de Artes Vivas de Loja, que se llevará a cabo del 12 al 22 de noviembre de 2026.
