Guaguas de pan y colada morada, viva tradición

Campos Ortega Romero

campolin2010@hotmail.com

En nuestro país, se celebra el 1 de noviembre el Dia de todos los Santos es una festividad de la tradición católica en la que se honra a todos los santos y mártires, por ello muchas familias empiezan a visitar los cementerios. El 2 de noviembre se celebra el Día de los Difuntos, constituyéndose en una fecha principal del sincretismo cultural, que combina creencias católicas con costumbres indígenas prehispánicas, para recordar y honrar a los seres queridos.

El sincretismo cultural es un concepto de la geografía humana que explica cómo las culturas se fusionan y se mezclan para crear una cultura completamente nueva con características únicas, es el resultado del contacto entre dos culturas diferentes, que comparten sus costumbres, tradiciones y creencias. Este fenómeno ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la civilización humana, a lo largo de la historia, se han dado numerosos ejemplos de sincretismo, algunos de los más notables provienen de la religión, donde dos religiones se unen y dan origen a un tercer movimiento religioso.

La colada morada y las guaguas de pan son más que alimentos de la gastronomía ecuatoriana, estos platos que, se consumen durante la celebración  del  Día  de los  Difuntos, tiene  raíces  ancestrales. El Maestro

Rubén Pozo, docente de de la  Pontificia Universidad Católica del Ecuador nos explica cómo, a través de estas costumbres culinarias, se puede rastrear la historia de los pueblos indígenas. “Los indígenas de Ecuador preparaban esta bebida como parte de sus rituales funerarios. Ellos creían que ayudaba a guiar a los espíritus de los difuntos hacia el más allá”.

No hay una fecha exacta para determinar cuándo se empezó a hacer la colada morada, no obstante, se estima que fue hace más de 5.000 años, los primeros registros escritos de esta bebida datan del siglo XVI, cuando los españoles llegaron a Ecuador, el docente afirma que los indígenas de la región preparaban esta bebida fermentada a base de maíz negro molido, sangre de llama, mora y naranjilla, sin embargo, esto cambió.  

“Con la llegada de los españoles a Ecuador, la colada morada y las guaguas de pan adoptaron nuevos ingredientes y significados, por ejemplo, los españoles introdujeron elementos como el azúcar y la harina en la colada morada, además, las guaguas de pan comenzaron a decorarse con glaseado, también variaron los ingredientes del relleno, se pone dulce de guayaba, manjar blanco y mermelada”, explicó el docente.

Cuando los españoles arribaron a tierras latinoamericanas, se sorprendieron al presenciar una peculiar costumbre de las comunidades indígenas, estos grupos solían momificar a sus líderes fallecidos y llevarlos así de paseo por las montañas, esta práctica fue prohibida, no obstante, los indígenas, deseosos de mantener sus tradiciones, comenzaron a crear momias de pan.  “La figura de las guaguas de pan es interesante, no tiene brazos, es como si estuviera envuelta, los indígenas sabían enterrar así a sus muertos” simbolismo:querepresenta el cuerpo del difunto o a los niños que partieron. 

Los ibéricos y la comunidad mestiza adoptaron la bebida sustituyendo la sangre por maíz morado y harinas oscuras, agregando ingredientes traídos de Europa y otras regiones, como la panela, la canela, el clavo de olor y el ishpingo (flor de canela amazónica).

Esta tradición es el resultado de un profundo sincretismo cultural entre los antiguos rituales indígenas prehispánicos (como la ceremonia Aya Marcay Quilla, donde se honraba y compartía alimento con los ancestros) y la imposición del calendario litúrgico católico de los españoles. Lo cierto es que, con la llegada de los españoles y la imposición del catolicismo, estas prácticas de exhumación y culto a los muertos fueron prohibidas y consideradas paganas o idólatras, para mantener viva su tradición y memoria familiar, los pueblos indígenas adaptaron el ritual.  Así sea.