La laxitud de la vida
Efrén Sarango.
La existencia se termina
como fuego malherido,
como grito adolorido
a la vuelta de la esquina.
Por lo tanto compatriota
aprovecha bien tus días
desplegando la energía
en las cosas más ignotas.
Efrén Sarango.
La existencia se termina
como fuego malherido,
como grito adolorido
a la vuelta de la esquina.
Por lo tanto compatriota
aprovecha bien tus días
desplegando la energía
en las cosas más ignotas.