José Antonio Mora Burneo
Se avecinan los torrentes de colores, deslizándose entre las arterias urbanas, impregnando el aire de consignas etéreas y discursos de ocasión. Promesas sin anclaje flotan como espejismos en el calor de la multitud. En los pechos inflamados de fervor cuelgan estampados multicolores, como si en una lista se hallara la certeza del porvenir. Y cuando nos hallamos frente a la solemnidad de un papel —ese A2 que sostiene miradas impresas, bustos congelados en sonrisas aprendidas y letanías de esperanzas en letra pequeña— llega ese instante de suspensión, de silencio denso, de soledad absoluta. Es el segundo en el que el voto, frágil y poderoso, se desliza entre los dedos, y su trazo se vuelve la escritura inadvertida del porvenir. Una línea, un solo movimiento, y el pergamino de nuestra era se reescribe.
Seguir leyendo «Votar. Pensar. Sentir. Hablar. Clamar.»