Personajes de Quilanga: Hólger Castillo Rojas

Juan Luna

Quilanga 01 de agosto 2025

En cada rincón de la patria la historia la forjan sus hijos, en la cotidianidad edifican y vivifican la historia que se labra en el trabajo duro, sin descanso y en el mundo de las ideas que les permite soñar para mejorar y transformar su realidad y la de los de su entorno. En esta estancia de vacaciones anuales quiero traer a la memoria y recordar la trayectoria del licenciado Hólger Eulogio Castillo Rojas, ciudadano ejemplar en la educación y su liderazgo en el proceso de cantonización.

Del conversar con su hija Daniela pude recabar algunos de sus datos. Holger Eulogio Castillo Rojas nació el 11 de marzo de 1948 en Quilanga, entonces, parroquia del cantón Gonzanama, en el hogar conformado por don Juan Clotario Castillo Rojas y Ursulina Doraliza Rojas Santín, quienes en su hogar procrearon nueve hijos, todos infundidos de valores como el respeto, la responsabilidad y compromiso con su comunidad.

Sus estudios primarios los realizó en la Escuela Manuel Carrión Pinzano, su vida de colegio la realizó en el emblemático Bernardo Valdivieso, en donde destacó como líder juvenil, siendo electo presidente del consejo estudiantil, luego, ingresó a la Universidad Nacional de Loja, obteniendo el título en Ciencias Filosóficas y Literatura, en donde, demostrando cualidades de liderazgo y servicio siendo un representante en la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE).

Por su identidad, su carisma, sus principios humanos y políticos pudo llegar muy lejos, ofertas de trabajos en medios radiales, ser docente universitarios e incluso fue beneficiario de una beca internacional para proseguir sus estudios, dice su hija, más, sin embargo, al culminar sus estudios superiores, “por el amor a su familia, a su pueblo natal decidió no aceptar estas propuestas, eligiendo regresar a Quilanga para contribuir directamente en su desarrollo educativo y social.

Radicado definitivamente en su terruño, con sus padres empieza a desempeñarse como docente en el naciente Colegio Técnico Agropecuario Quilanga, en la asignatura de Lengua y Literatura. Allí se enamora y contrae matrimonio con Nuvia Santín Martínez, procrearon cuatro hijos: Daniela, Bayron, Adriana y Holger, quienes heredaron su amor por la tierra natal y profundos deseos de superación y profesionalización.

En su cátedra formó a varias generaciones de estudiantes, quienes lo recuerdan con cariño por su paciencia para enseñarles la redacción, la poesía, la oratoria, la historia de la lengua y sobre todos su experiencia de vida. A más de ser el docente cercano pudo desempeñarse por algunas ocasiones como miebro del Consejo Directivo, Vicerrector y Rector encargado, su testimonio de trabajo y su huella son indelebles en la historia de la primera institución secundaria del cantón.

Integró junto a un grupo de jóvenes profesionales y soñadores la Junta Cívica de Cantonización, allí primero fue su secretario y luego el presidente. Bajo su dirección consolidó un equipo de trabajo local y que llegó a todos los sectores del país para forjar las colonias de quilanguenses e impulsar desde distintos lugares y posiciones este deseo y derecho de los pueblos a independizarse. Seguro no fue fácil, en el camino hubieron muchas dificultades que los desanimaba, pero su liderazgo y su palabra los reconstituía hasta lograr la materializaron de su objetivo, el 8 de noviembre de 1989.

Su labor cívica es reconocida y recordada en la comunidad de quilanguenses, por ello lo declararon en su momento mejor educador, mejor ciudadano y hasta se desempeñó como concejal.

El licenciado Hólger nos dejó su lucha constante consigo mismo, nunca se amilanó a la adversidad, a pesar de su dificulta física al caminar, siempre se mantuvo de pie con su elocuencia, con su discurso y con sus letras para enseñarnos a amar la familia y el terruño. Su ciclo de vida se cegó en la pandemia del covid 19 el 06 de marzo de 2021. Murió físicamente, pero está en la memoria de su familia y de su coterráneo ligado a los hitos más importantes de la historia local, su tenacidad es ejemplo que inspira a las nuevas generaciones.