
Lo que tanto anhelaba Paula Del Cisne Paredes Proaño, finalmente se cumplió. Este domingo 12 de abril recibió el resultado final de su último examen en el que se descarta la presencia de COVID-19 en su cuerpo. Con el resultado negativo, la paciente cero en Loja, finalmente recibe el alta epidemiológica del Ministerio de Salud Pública.
Apenas conoció del resultado, su agradecimiento con un gesto de fe lo hizo Dios, pues está segura que “el poder de la oración y el pleno tratamiento de los profesionales de la salud” fueron su mejor medicina.
Antecedentes
Paula Proaño de origen lojano, llegó procedente de Madrid-España el 9 de marzo, su viaje se dio por asuntos familiares y como si fuera poco lo aprovecharía para celebrar “por todo lo alto” y junto a su familia los 50 años.
Los planes cambiaron de inmediato. La noche del 12 y 13 de marzo donde inició con sintomatología de tipo respiratorio. A sus amigos de España les comentó lo que le estaba pasando y le recomendaron tomar aislamiento como medida de prevención, ante la situación sanitaria por la COVID-19 que vivía el mundo.
Efectivamente pidió ayuda, lo hizo a través del ECU-911, ellos enviaron un equipo médico para auscultar su caso. Se tomaron las muestras conforme los protocolos del Ministerio de Salud Pública, días después su resultado era positivo.
El Distrito 11D01 fue el encargado de ofrecerle seguimiento y evaluación permanente, pues era la primera paciente que atendían en Loja con este caso. Una semana después y al tener distres respiratorio (dificultad para respirar) fue internada de inmediato en el hospital.
Paula cree que la confianza en Dios, la fe y el poder de la oración la ayudaron en esos días, sumado a la atención de primera por parte de los médicos y profesionales que estuvieron pendientes de su caso.
Hace 10 días, Paula recibió el alta hospitalaria, a su salida portaba un mensaje que decía “Gracias por sus oraciones, Gracias equipo médico Isidro Ayora”, su alegría desbordó en lágrimas en medio de los aplausos del equipo médico del hospital.
Recibir el alta y estar recuperada, no significaba que estaba libre de todo, debió pasar unos días más en aislamiento hasta conocer su resultado final. Hoy está feliz, su vida cambió y cree que es momento de aprovechar esta nueva oportunidad de vida.
Atención de primera
“Votaré piedras sobre mi propio tejado, la atención fue excelente, creo que mejor que España”, dice Paula, al señalar que los médicos de primera línea camuflados hasta la cabeza, soportando incomodidad y hasta calor, estuvieron pendientes de cada momento, cumpliendo por sobre todo con su vocación.
Paula, espera que la ciudadanía haga conciencia y tome en serio las medidas de restricción impuestas por las autoridades, cree que no hay mejor prevención que la de quedarse en casa y con las medidas de higiene necesarias; y aquellos que están en los hospitales, los anima a seguir luchando, a confiar en el sistema de salud y a no perder la fe.(I).
