El conformismo

Ruy Fernando Hidalgo Montaño

Uno de los defectos más graves que nos agobia a los ecuatorianos, es el conformismo, en casi todas las actividades asumimos una actitud conformista que no nos permite lograr las metas que nos proponemos. En muchos casos utilizamos la palabra “hasta mientras” para justificar las obras inconclusas, las cirugías pendientes, las cosas necesarias. Hasta mientras es una excusa que usamos, para retardar por un tiempo sin límite, que a veces se torna eterno, cosas que ameritan atención urgente de nuestra parte.

Otra palabra muy trillada es “Ya lo haré” Y nunca lo hacemos, víctimas de la desidia que es demasiado frecuente, en determinantes ámbitos del convivir nacional. Por ejemplo, los gobiernos aplican un montón de disculpas para maquillar su ineficacia para atender con prontitud obras de gran importancia. Y aquí es donde aparece el conformismo de los ciudadanos, para no exigir el cumplimiento oportuno del deber de sus gobernantes, quienes cuando son candidatos a las diferentes dignidades de elección popular, inscriben en el CNE un plan de gobierno que jamás cumplen, ante la conformidad de sus electores, que en un gran porcentaje no leen ese plan, y se conforman con oír de boca de los aspirantes, ofertas de todo tipo, como en un baratillo dominguero de un caserío cualquiera.

El conformismo y la queja han sido permanentes compañeros, a lo largo y ancho de vida republicana, nos conformamos con pequeñas cosas, y nos quejamos por pequeñas cosas también. Por eso estamos en el grupo de países del tercer mundo, del que difícilmente saldremos. Por esta causa, la del conformismo, nos siguen metiendo el dedo de la forma que les da la gana. Al decir nos meten, estoy hablando de los de arriba, de aquellos en los que se concentra la riqueza de este país, son un grupo muy pequeño, sin embargo, nos manejan a su antojo, porque nos conformamos con un sistema educativo muy deficiente, cuando este, debería recibir atención prioritaria y una preferente cantidad de recursos, para sacar al pueblo de la ignorancia. Nos conformamos con un sistema de salud que, ante esta pandemia, se ha desnudado, y ha mostrado todas sus flaquezas, con sus servidores mal pagados, y hasta olvidados del gobierno central, ahora ya nadie se acuerda de aplaudirlos, ¡peor se van a acordar de pagarles!

Nos conformamos con ver los mismos rostros llenando las papeletas de votación, en todos los comicios electorales, y encima les damos el voto. Y luego nos quejamos de su inoperancia, nos conformamos con ver, como reos participan como candidatos, con una intención muy clara de buscar impunidad para sus delitos, una vez se instalen en el poder.

Mientras sigamos manteniendo esa actitud conformista y mediocre, continuaremos hundiéndonos en el terreno pantanoso y pestilente en el que ahora penosamente nos encontramos.