Una persona buena

Juan Luna Rengel

Carlos Ayala Ramírez, profesor-facilitador del Boston College y Profesor del Instituto Hispano de la Escuela Jesuita de Teología (Santa Clara University), describe y caracteriza a una persona buena humana, íntegra e integral. Hoy corresponde las segundas 5 “C”:

  1. Creativa: Ir más allá del formulismo y convencionalismo. Es abrir paso a la creatividad, la imaginación para reinventarnos e innovarnos y soñar con los pies sobre la tierra y emprender ideas y acciones no ensayadas. Es romper esquemas y ataduras funcionales y estructurales para vivir un estado de alegría, de paz y armonía en mis relaciones, sobre todo, con Dios.
  2. Comunitaria: El libro de los hechos de los Apóstoles nos cuenta “…tenían una sola alma y un solo corazón. Nadie consideraba sus bienes como propios y no había entre ellos ningún necesitado” (Hc 4, 32-34). Frente al individualismo reinante, la comunidad es el espacio de encuentro y de vida.
  3. Crítica: Críticos e irreverentes ante supuestas leyes y estructuras que, por la presencia del relativismo, el mundo ligth, el confort y una falsa lectura de los “signos de los tiempos” pretenden imponerse, descuidado los verdaderos orígenes y principios universales. Ser crítico te trae conflicto y rechazo del orden y poderes constituidos bajo su sombra.
  4. Cuidadora: Es una vocación de servicio y proteger los dones recibidos con generosidad y ternura. Cuidarse y cuidar la persona, la naturaleza y su conjunto de valores, como dice el Papa Francisco: “Hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos” (papa Francisco, LS, 229).
  5. Coherente: SER lo que piensas (hablas y predicas), SER lo que crees (acción) y SER lo que vives (principios y valores). Coherencia interior y exterior produce armonía, veracidad y credibilidad. Refresco el pensamiento de Mons. Pedro Casaldáliga; “Dime como vives un día ordinario, un día cualquiera, y te diré si vale tu sueño del mañana”.
    Estas características y descripciones del profesor Carlos Ayala, nos ayudan a autoevaluarnos y reconocernos personas con muchas limitaciones, pero con grandes posibilidades y potencialidades. Alguien me escribió, luego de leer las 5 primeras “C” ¿qué difícil ser bueno?, le contesto gran compañero, no, pues cada uno somos artífices y constructores de la vida y de los bienes y todos los elementos que configuran para realizar una construcción son buenos, hace falta mirarnos con cariño, con ternura, con pasión, pero también con mucha verdad y honestidad.
    De esta crisis de salud, económica y moral que ha llenado de miedos y temores a moros y cristianos, católicos y no católicos, gobernantes y gobernados, al salir de ella, lo mejor que podemos hacer, es ser buenas y mejores personas, cito nuevamente al Papa: De un “mal común” como la pandemia llegar al redescubrimiento del “bien común”.