18 de Noviembre con espíritu cívico recordamos la proeza libertaria

Han pasado 201 años, y cada 18 de Noviembre con espíritu cívico, recordamos la proeza libertaria, y al unísono cantamos: “Somos hijos de Loja y debemos procurarle continuo adelanto que no cese el cantar sacrosanto del trabajo que es vida y honor” Bien por ello, porque establece una muestra de amor a la tierra que nos dio cal a los huesos y luz a los ojos, porque significa amarla, quererla respetarla, para que sea blanca y pura como el sol del nuevo día, como el agua y el aire claro y transparente que se oye y se ve.

Así el 18 de Noviembre de 1820, constituye una fecha de profunda significación histórica porque evidenció el espíritu libertario de todo el pueblo lojano, que se unió por un ideal supremo de libertad, nuestro homenaje y pleitesía a la proclama libertaria protagonizada por Pinto,

Peña, García, Picoita y Zambrano que inscribieron a Loja en el movimiento libertario de América. Clara muestra que la historia de los pueblos se la escribe con hechos, donde el movimiento popular libertario de hecho y de derecho se constituye en el principal protagonista del desarrollo social, político y económico de los pueblos, país y naciones. Con respeto señalamos que todos los lojanos, también son los héroes anónimos caídos a lo largo de las luchas independentistas, despertando el valor de las multitudes, renovando la historia, reclamando para sí y los demás a un tiempo mismo, el imperio de la libertad, para la realización de todos los, hombres, mujeres y niños. Donde el sol brille para todos y nos cobije por igual.

Declaramos que nos sentimos orgullosos de nuestros pro-hombres que forjaron nuestra historia, nuestra provincia, nuestro destino, nuestra dignidad y orgullo de ser lojanos, para enarbolar nuestra bandera en cualquier lugar que nos encontremos, para demostrar a la faz del mundo cuán grande es ser hijos del sector más austral de nuestra patria. Por esta razón debemos y tenemos que volver a mirarnos a nosotros mismos para redescubrir lo que tenemos de

grande, para enfrentar lo que nos empequeñece. Como la mala formación, la prepotencia, arrogancia del “yo tengo la razón o yo el supremo”, para enaltecer un malentendido chauvinismo.

Señalamos así porque la dura realidad de la ciudad y provincia lojanas sometidas al secular abandono de los gobiernos de turno, muestra pobreza, desempleo, emigración, analfabetismo, desunión: hablamos de los politiqueros de siempre, sumado a ello la corrupción, “viveza criolla” sometimiento económico ante los de siempre; bancos e intereses del imperio que día a día expolian al pueblo, sumiéndolo en la desesperación y sin brújula o norte a donde caminar. Por ello es necesario limpiar estas malas acciones; y, una de las maneras de hacerlo es con la unión de todos los lojanos que queremos y aspiramos el bienestar de todos que nos permita crecer como personas con dignidad y trabajo para decir presente aquí y ahora a un vida mejor para todos.

Se trata entonces de encontrar las diferencias para comprenderlas y así descubrir lo mucho que

nos identifica pese a todas las discrepancias y barreras. El amor activo por Loja no es algo que brote a golpe de repetir sermones cívicos, es algo que surge con intensidad cuando se conoce y se comprende a la ciudad y provincia: a su gente, cuando uno se acerca humildemente y agradecido se mezcla con la belleza geográfica ecológica y cultural de nuestra tierra. Entonces afirmar que ser lojano es hermoso no es una frase, es un proyecto de vida colectiva, es una actitud de rebeldía creadora que nos permite defendernos del derrotismo y los imperialismos. Con el perdón de nuestros pro-hombres, usted es el mejor lojano, porque con su trabajo, día a día fraguan la bendita tierra, de una manera anónima y silenciosa, como sinónimo de amor y gratitud y con su accionar permite la grandeza de nuestra querida provincia austral, como la canción: “Si usted no conoce Loja, no conoce mi país”.