La transversalidad del conocimiento

Vicente Paúl Maldonado Quezada

Es una realidad que nuestro país ha priorizado cambios importantes desde varias dimensiones sociales. Sin embargo, aún se mantiene algunas brechas de inequidad que recaen sobre la pobreza y desigualdad. Motivo por el cual, se exige la identificación y ubicación de ranuras que se deben abordar con el propósito de disminuir o cerrar dichas brechas, para de esta manera lograr avances hacia transformaciones reales y profundas que coadyuven a la construcción de sociedades con total bienestar educativo. En el renacimiento este concepto se mantuvo muy vivo y presente, fue el fruto de la difusión de ideas del humanismo, que determinaron la nueva concepción del hombre y el mundo.

La transversalidad en la educación enriquece la labor formativa de manera tal que conecta y articula los saberes de los distintos sectores del aprendizaje y dota de sentido a los aprendizajes disciplinares, estableciéndose conexiones entre lo instructivo y lo formativo. Hoy ser multifuncional remplaza a ser “experto” en algo, porque los niveles de competitividad nos han llevado a saber y poder ejecutar diversas funciones en una misma posición de trabajo. Pasamos de ser alguien que sabía poco de mucho para ser alguien profundamente competente en una sola área, en estos tiempos no solo hay que saber mucho de algo en específico, hay que saber en profundidad de muchas cosas, y eso supone un reto muy grande y beneficioso. Un gerente de un área en una determinada empresa tiene, puede y debe tener mejor formación y conocimiento de aspectos relacionados con su departamento o industria, así como un trabajador de línea. Entonces la transversalidad  del conocimiento, sí que es necesaria y deseable porque nos abre las puertas para un mejor trabajo, un mejor sueldo, o para empresarios y emprendedores, mayores posibilidades de diferenciación y optimización de los recursos y procesos. Pero la transversalidad de conocimiento va más allá de solo poseer información o una formación en alguna área, la verdadera transversalidad del conocimiento se da cuando aplicamos dicha información o conocimiento en otra área complementaria o ajena, es ahí donde los principios de esta terminología se pone en práctica. Se propone de manera sostenida y contundente que en medida que usemos esta terminología como filosofía de vida, sus frutos nos nutrirán en formarnos mejor como personas, esto dará un salto indescriptible en nuestro quehacer diario. Por lo que podemos deducir que la transversalidad del conocimiento contribuye a los aprendizajes significativos de los estudiantes desde la conexión de los conocimientos disciplinares con los temas y contextos sociales, culturales y éticos presentes en su entorno. Por lo tanto, el saber, el hacer y el ser en torno al medio ambiente, el autocuidado y la prevención, la convivencia democrática, la afectividad y sexualidad, son aprendizajes integrales que permiten el pleno desarrollo como personas individuales y sociales. Sintetizando, la transversalidad del conocimiento se refiere a contenidos curriculares relevantes y valiosos necesarios para la vida y la convivencia, permitiéndonos dar respuestas a problemas sociales y contribuye a formar de manera especial el modelo de persona que demanda la sociedad actual.