Filtraciones de agua desestabilizan terrenos del Plateado Alto

Uno de los barrios de la ciudad de Loja con problemas más graves es el Plateado Alto, ubicado al occidente, prácticamente en las faldas del Villonaco, que ha crecido sin planificación alguna, que ocupa una extensa área de casas dispersas, muchas de ellas sin calle, sin los servicios básicos, y otras amenazadas por las filtraciones de las aguas lluvias, de la red de agua o de los pozos sépticos, según nos informaron el presidente Patricio Peña y más miembros de la Directiva.

El tanque reservorio principal lo construyó el Municipio en la primera administración de José Bolívar Castillo, hace tres décadas, con capacidad para proveer de agua entubada a unas mil personas. Posteriormente se lo conectó al Plan Maestro del Agua Potable, por lo que ahora recibe agua potable de la planta de Carigán, mediante bombeo desde el tanque del barrio Belén. En la actualidad el tanque ha cumplido los años de vida útil, se halla fisurado y no satisface las necesidades de 1.500 personas.

Los directivos del barrio nos manifestaron que hace unos 6 meses llegaron empleados municipales, rasparon en los sitios exteriores del tanque por los que sale agua y ofrecieron regresar para cubrir las fisuras. No han regresado. En la inspección que realizamos el lunes 28 de noviembre encontramos que el agua seguía saliendo y que no se ha hecho ninguna obra de remediación. Los moradores nos aseguraron que en el interior del tanque se ve otras fisuras más.

En 2008 se instaló la matriz del alcantarillado sanitario por la calle principal, al cual se han conectado centenares de viviendas, pero quedan muchas casas que no pueden descargar sus aguas servidas al alcantarillado y lo hacen a pozos sépticos, desde donde se filtra el agua que está desestabilizando el terreno.

No se ha hecho la instalación del alcantarillado pluvial de suerte que las aguas lluvias penetran en el terreno y son las que más contribuyen a desestabilizar las partes más bajas, donde hay unas 30 casas afectadas, el convento de las monjas y la escuela. «Lo que ha hecho es colocar un letrero que dice falla geológica», pero el tiempo pasa multiplicando los riesgos, como el de que el tanque reservorio se parta y el agua corra arrasando todo a su paso.

Una de las vecinas aseguró que Celec EP está entregando puntualmente al Municipio de Loja el 5% del producto de la venta de la energía eléctrica generada en el Villonaco, para que se inviertan en el área de influencia, pero no han visto que hayan invertido un centavo en el barrio que tiene derecho a ese beneficio. El Ayuntamiento local debe planificar las obras a realizar y consultarlo con Celec EP, pero esta última institución no ha recibido proyecto alguno.

Para evitar un caos mayor y prevenir desastres la Municipalidad debe intervenir inmediatamente, comenzando por planificar el amanzanamiento del barrio, para poder abrir las calles que faltan y proceder a la instalación técnica de los servicios esenciales, estableciendo con precisión las áreas seguras en las que se puede construir viviendas. Claro que esto exige varios millones de dólares, que no es seguro disponer de los mismos cuando se tiene un gobierno que proclama que se debe reducir el gasto público y recorta las asignaciones presupuestarias a los municipios. La angustiosa realidad nos lleva a pensar de manera diferente, a pedir que se destinen miles de millones de dólares más para la obra pública, que por lo menos se duplique los recursos del Municipio de Loja.(I). César Correa.