Pueblo altivo, noble y soberano,
tu permanente lucha no fue en vano
tus hijos forjamos la ruta de tu gloria.
¡Guerrero, que no arrebaten tu victoria!
Tus mujeres blancas y morenas,
de corazón siempre buenas,
bajo tu cielo lejos el rencor,
en sus almas siempre hay amor.
El trabajo es tu fortaleza,
tu suelo guarda la riqueza,
en tus hijos hay nobleza,
símbolo innato de grandeza.
Tus hijos siempre trabajando,
con valentía y decisión,
en el camino ir forjando,
el porvenir y superación.
Por: Luis Carrión Mora
Libro: Ruta del café
