Antonio C. Maldonado V.
Un difícil momento atraviesa la caja fiscal con la diminuta cantidad de USD 184 millones, lo que limita la fluidez con que se debe hacer los pagos del gasto corriente y evitar las protestas públicas de todo el tiempo; el déficit fiscal para el cierre del 2023 pasa de los USD 5 mil millones lo que en la ciencia económica se llama “Saldo en rojo”; todo este conjunto de problemas pone a tambalear el riesgo país con la consecuente parálisis de la inversión extranjera y la dificultad para obtener los permanentes prestamos de los organismos internacionales que facilitan el crédito como es el caso del FMI, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y algunos países que siempre concurren para sanar los males que padece el país siempre que a futuro siga fielmente entregando la producción primaria que la necesitan; ante esta escalofriante realidad tradicionalmente se le adjudica al Gobierno anterior, tratando de “lavarse las manos” el actual.
Las medidas que toma y posteriormente las llevara a cabo el actual Gobierno en su corto periodo de administración del país no pueden ser a mediano y posteriormente largo plazo porque el tiempo no lo permitirá ya que iniciado el 23 de noviembre concluirá en mayo de 2025, lo que nos da la impresión de ser nada más que un Gobierno transitorio, medidas que tienen que ser inmediatas, desde luego debidamente meditadas y asesoradas por los más competentes versados en la materia económica ya que no se trata de hacerlo en un ritmo normal de administración pública, no se sabe para que la re-editada subida del IVA que generalmente recae sobre los más privilegiados ya que como decimos los de a pie compran sus mercancías en las tiendas de barrio o en las ferias libres; también se especula sobre contribuciones especiales de la banca y algo verdaderamente insólito un nuevo presupuesto al patrimonio con que cuentan muchas personas especialmente quienes en el curso del tiempo han logrado obtener alguna propiedad, en forma similar en el Gobierno del Economista Rafael Correa se propuso el impuesto a la herencia para quienes eran beneficiarios de un valor mayor a 100 salarios básicos, lo que produjo protestas masivas y obligó a que el Gobierno de la época despilfarrara cuantiosas cantidades de dinero explicando en los medios de comunicación los pocos que podían ser afectados por esta nueva tributación.
Ante esta realidad, el presidente envió a la Asamblea Nacional la Ley Económica Urgente que analizada por los versados en la materia tiene un enfoque de inversiones productivas en vez de recaudatorias que benefician al fisco como por ejemplo el régimen de zonas francas, devolución del IVA en los proyectos inmobiliarios.
Para contribuir a solventar ese problema que no tiene soluciones fáciles se requiere el apoyo de todo el pueblo ecuatoriano para evitar el gasto corriente del Presupuesto Nacional en la seguridad algo que nadie puede oponerse inclusive los asambleístas de oposición al Gobierno.
Loja, 07 de diciembre de 2023.
