¡LA CAJA DE PANDORA!

César Eduardo BRICEÑO TOLEDO

La caja de Pandora es un mítico recipiente de la mitología griega, tomado de la historia de Pandora, la primera mujer, creada por Hefesto por orden de Zeus, que contenía todos los males del mundo. Pandora abrió la caja, liberando todos los males del mundo.

Tal parece que el destino de la humanidad es irreversible, con una acotación simple; que no hay fantasmas malignos fuera de la persona, sino que por el contrario se originan en el propio humano, cuando se envicia por el insaciable deseo de poder.

Hoy estamos presenciando la dantesca realidad del Ecuador, con el plan metástasis, que nos revela que, la corrupción asola todos los estamentos sociales del país, a raíz de las valientes decisiones de la Fiscal General de la Nación, Diana Salazar, que a costa de su propia seguridad personal y de su familia, se enfrenta a una gigantesca trama de putrefacción, en la cual están involucrados: jueces, fiscales, militares, policías y abogados; quienes recibieron generosas gratificaciones del hampa, para escamotear y burlarse de la justicia. Los Fiscales anteriores evadieron indecorosamente su responsabilidad ante la patria.

Se le adjetiva como “selectiva” e intencionalidad política, por no haber actuado con la misma providencia en los gobiernos de Moreno y Lasso, en “Ina papers”, “León de Troya”, “El Gran Padrino”, entre otros casos sonados de pudrición; que, como estos, se suscitaron en diferentes gobiernos e intocados por la gran mayoría de Fiscales. Sin duda más protagonismo hubo con el primer mandatario que con el segundo, que no respaldó su valerosa gestión —el poder es poder— porque fue un gobierno acomodaticio, que no quería incomodar a nadie, y mediocre, que nada trascendental hizo y hasta nos colocó al borde del precipicio democrático con la desafortunada “muerte cruzada”. Por esta excepcional acción recibió la Fiscal, el contundente respaldo de la Asamblea y de los ecuatorianos que aman a su país; más allá de sus intereses personales.  

Esta corrupción es parte de los poderes fácticos que controlan a la nación ecuatoriana, que está en manos del narco política y narco delincuencia, por eso nos preguntamos: ¿Estamos al inicio o fin de una tramoya de libertinaje delincuencial estatal?

¿Acaso se salvan otros estamentos institucionales, autónomo o particulares, en las cuales, existe un deshonesto tráfico de influencias; cuyos procedimientos, ¿podrían ser semejantes o diferentes con los mismos efectos letales de perversión ética, social o intelectual?

En la precampaña electoral cuando recorrió al país, el expresidente Jamil Mahuad en 1998, nos recordaba un refrán oriental: “que cuando un pez se pudre empieza por la cabeza” Esa abominación ocurrió con los últimos gobiernos, unos menos otros más; que nos equivocamos al elegirlos.

En esta hora de la nación, existen tres ciudadanos pundonorosos que nos han botado una boya de expiación en el maremágnum de descomposición estatal, para que la tomemos: El contralor, la fiscal general de la nación y el presidente Daniel Noboa con el plan “Fénix”, con el cual, todos o ganamos si tiene éxito o nos hundimos más si fracasa.

Loja, 19 de dic 2023