Decir siempre gracias

Quilanga, 29 de diciembre 2023

Estamos a horas de concluir el año 2023, quedan atrás 365 días de trabajo, de familia, de esfuerzo cotidiano por ser mejor, por ser diferente, por querer hacer siempre el bien, por luchar constantemente y conquistar las metas y sueños propuestos. También quedan atrás los recuerdos ingratos, las personas que se alejaron de ti, aquellas personas que brindaste ayuda y hoy hablan de ti, aquellos sentimientos y emociones negativos que te condujeron a contrariarte y perder la paz, alegría y serenidad.

Por los logros alcanzados, digamos siempre gracias, porque todo emana en la memoria, la inteligencia y la voluntad que te orientan en la toma de decisiones racionales, justas, solidarias que hacen de ti una persona de bien y exitosa en la familia, en el trabajo, en tus relaciones sociales, en el emprendimiento de tus sueños que te edifican y te conviertes un ejemplo para la sociedad.

En la adversidad también sé agradecido, porque en las derrotas aprendiste a ser humilde, generoso, justo, solidario, en la adversidad necesitaste del otro, del diferente, de tu prójimo que te extendieron la mano para encontrarte contigo mismo, en las contrariedades miraste hacia atrás para encontrar tus orígenes, tus raíces y tu ser y desde allí reconstituirte, tomaste conciencia para renovarte e innovarte.

Terminar los 365 días del año es mirar el tiempo recorrido, el tiempo que ya es historia, que pasa a la memoria, es tiempo que ya no existe, los sucesos ocurridos ya pasan a ser parte del archivo, hasta hoy quizá los años que te vienen son menos de los que has vivido, pero lo vivido, lo disfrutado y lo equivocado, es solamente tuyo y nadie te lo puede quitar.

¿Qué viene? Me pregunto, viene un tiempo maravilloso a tu vida, a nuestras vidas, es el tiempo de las oportunidades de los retos, de los sueños por conquistar, de las metas planteadas, es el tiempo de escribir una nueva historia, de emprender nuevos derroteros, seguro el horizonte será más amplio y podrás clarividenciar los riesgos, los retos y las decisiones, al final serás tú el único arquitecto y constructor de tu vida. Para quienes creemos y confiamos en Dios, él irá moldeando e iluminando las vicisitudes que puedan presentar.

¿Qué hacer? Seguir caminando, el plan de vida es avanzar, recuerdo a mi entrenador deportivo “cuando estés en la cancha de juego, nunca mires hacia atrás, a no ser que sea para tomar impulso”. El impulso es ese respiro, ese aliento, esa fuerza oculta que nos anima y empuja a conquistar lo que anhelamos, lo que deseamos. Habrá cosas que puedas hacerlo solo, pero seguro, habrá muchas cosas que necesitas realizarlas con el apoyo de la familia, de tus compañeros de trabajo y de muchas personas que a tu alrededor creen y confían en ti, en tu liderazgo y gestión.

Para el 2024, entre lo que vine y lo que debes hacer, no te olvides de ser tú mismo, no te olvides que fuiste hecho a imagen y semejanza de Dios y por tanto que de tu corazón solamente salgan buenos deseos, buenos propósitos. Decir siempre gracias por lo que eres, por lo que vives, por lo que disfrutas y compartes, que tu alma y buen espíritu no se deje corroer por lo que dicen de ti. Deseo que este nuevo amanecer del 01 de enero del 2024 y sus 365 días sean de dicha, paz y armonía.