Una consulta para captar popularidad

El presidente Noboa, envió a la Corte Constitucional las once preguntas para un eventual llamado a las urnas. Mencionó que las mismas tienen por objetivos: “combatir a la delincuencia, tener un sistema de justicia que responda con penas más duras y firmes; y, sobre todo, crear nuevos empleos para el Ecuador”. Así planteada, con seguridad el pueblo ecuatoriano dirá Si a la consulta.

Sin embargo, a simple vista se detecta que la propuesta del Gobierno Nacional no contiene cambios de fondo a la Constitución. Ni reformas a la estructura del Estado que conlleven la solución de la crisis que soporta el país. Diez de las preguntas relacionadas con la intervención de las Fuerzas Armadas para el combate al crimen organizado incluyen anexos, en los que como siempre estarán implícitas las trampas.

Como están planteadas las preguntas es una consulta innecesaria, que no resuelve los problemas urgentes del país, varios temas son reformas al Código Orgánico Integral Penal que deberían debatirse en la Asamblea. La mayoría de las preguntas son populismo para ganar popularidad. Otras deberán ser negadas por la Corte Constitucional porque violan tratados internacionales, como que las Fuerzas Armadas puedan combatir a las organizaciones criminales transnacionales que operan fuera del territorio nacional; o sobre la deportación y expulsión de extranjeros; así como la evaluación de los servidores de la Función Judicial, tarea que le corresponde a la Contraloría General del Estado. El tema de los casinos planteado en la pregunta 11, parece concebida a la medida de las mafias, pues precisamente en estos antros, según análisis internacionales, es donde se realizan actividades ilícitas como el narcolavado y planificación del crimen organizado.

Los sectores populares plantearon preguntas que no fueron consideradas como, por ejemplo: si estamos de acuerdo o no renovar los convenios con el FMI para conseguir recursos y pagar los intereses de la deuda externa, a costa de despedir a miles de trabajadores del sector público y privatizar las empresas del Estado; como, por ejemplo, si estamos de acuerdo o no con la exoneración del pago las deudas por impuestos a los grandes empresarios, o en eliminar los subsidios de los combustibles. Nada de eso se preguntará ni se crearán nuevos empleos para el Ecuador.

El gobierno del “nuevo Ecuador”, ha anunciado la eliminación de subsidios a los combustibles para ahorrar 1000 millones de dólares, lo cual no sería necesario si se cobrará más de dos mil millones de dólares a los deudores del SRI. Además, desde enero se darán por terminados los contratos ocasionales de médicos y enfermeras para ahorrarse dos mil millones de dólares al año, sin embargo, el propio presidente Noboa se contradice al manifestar que la Secretaría de Comunicación de la presidencia invertirá dos mil quinientos millones de dólares en “servicio de pautaje y difusión de la obra de su gobierno”, es decir para mantener y posicionar su imagen para las próximas elecciones.