Antonio C. Maldonado V.
Ante el deficiente resultado de los estados de excepción decretados en forma intermitente por el presidente de la República, requeridos para combatir la imparable inseguridad de todo orden que continúa invadiendo nuevas zonas del país que no las necesitaban con pérdida de vidas humanas y participación de menores de edad en los actos delictivos, al igual que la crisis penitenciaria cuyo control lo han perdido los miembros encargados de esa tarea y se necesitaba el apoyo de las Fuerzas Armadas a más de la de la Policía que es su obligación, sin ningún resultado positivo, debido a lo cual se produjo la fuga del jefe de la banda “Los Choneros” José Adolfo Macías, alias Fito, del centro de reclusión de Guayaquil y posteriormente de la cárcel de Riobamba otro de la misma talla Fabricio Colón Pico y 39 reclusos de los cuales 17 fueron capturados, sin que hasta el momento se dé con su paradero; en esas circunstancias con fecha 09 de enero del año en curso el primer mandatario se vio obligado a expedir el Decreto Nº 111, disponiendo el Estado de Guerra en todo el país con un singular toque de queda, desde las 23h00 horas hasta las 05h00 del día siguiente, bajo la custodia de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Agentes de Tránsito y de las Municipalidades.
Según informan los medios de comunicación una gran cantidad de servicios que presta el Gobierno a la ciudadanía van retornando a la normalidad, como el de atención en los centros de salud a cargo del Ministerio del ramo así como el del IESS y las Municipalidades con atención presencial entre otros; por otra parte en entrevistas a los comerciantes de las ciudades de Guayaquil y Quito, manifiestan que están reanudando sus actividades mercantiles porque no pueden dilatarlas por más tiempo debido a las pérdidas económicas que sufren; el transporte público en las ciudades y el servicio interprovincial también se enrumban atendiendo a los usuarios que lo necesiten.
El señor presidente de la República se encuentra empeñado en solucionar los problemas que confronta el país mediante la Consulta Popular; pues, hasta el momento están presentadas ante la Corte Constitucional dos pliegos de preguntas, el primero de 11 el 2 de enero y el segundo de 9 el 9 de enero; hasta el momento según el criterio de una serie de exfuncionarios, excandidatos y especialistas en las diversas ramas de la legislación como son los Abogados Constitucionalistas que casi en su totalidad coinciden en que no es necesaria la Consulta porque las interrogantes constan en la Carta Magna que rige el país.
Con el advenimiento del nuevo año que nos deseábamos la colectividad nacional a más de la prosperidad y éxito al igual que la unidad de todos para enrumbarnos en el certero camino hacia el nuevo país que tanto lo anhelamos; pero todo esto se frenó con el Estado de Guerra que parece ya no es muy necesario y no se sabe cuáles son las organizaciones terroristas a las que se tiene que combatir.
Loja, 11 de enero de 2024.
