Intérpretes de música tropical de la ciudad de Loja: periodo 1951-1960

Fresia Saavedra, primera intérprete de la guaracha “El Ladrón”

Leonardo Chamba H.

La ciudad de Loja, desde finales del siglo XIX e inicios del XX, vio nacer a célebres compositores e instrumentistas que le han dado una merecida fama, lo que ha servido de sustento para que sea calificada como “Capital musical de Ecuador”. Sin embargo, los diversos músicos no solamente han brillado en la interpretación de la música nacional ecuatoriana, sino también en la de otros géneros musicales, como es el caso del ritmo tropical, del cual voy a tratar de compartir los recuerdos y añoranzas acopiados en mi mente desde mi época escolar.    

Pero, antes de seguir con esta narrativa histórica, es necesario conocer a qué tipo de música se la conoce como de género tropical.

La combinación de músicas, cantos y bailes de las Antillas y América Central, incluidas las zonas costeras de Colombia y Venezuela, dieron origen al aparecimiento de ritmos interpretados principalmente por descendientes africanos, caracterizados por el uso de instrumentos de percusión y de viento, que se generalizó bajo la denominación de ritmos tropicales. Estos ritmos se difundieron con mayor amplitud en los países caribeños de Cuba y Haití, y en el latinoamericano de Brasil (Autor Anónimo).

La divulgación internacional de la música tropical se produjo a partir de los años de 1930 mediante la fabricación de discos fonográficos y su difusión masiva a través de las radiodifusoras, que se desplegaron por los principales países centroamericanos, antillanos y de América Latina. Entre 1930 y 1940, los principales ritmos tropicales que se pudieron escuchar en los radioreceptores de ese tiempo fueron: la rumba de Cuba, el Calipso de Haití, la samba de Brasil, y, en 1950 el mambo y el chachachá (Autor Anónimo).   

En la época de mi niñez, a través de las conversaciones sostenidas entre las personas mayores de mi ambiente familiar, pude enterarme que los aparatos conocidos como “vitrola”, fueron los primeros equipos de sonido que llegaron a la provincia de Loja, en los que podían escucharse los discos fonográficos, y que eran adquiridos en las ciudades fronterizas del vecino país del Perú. Estos dispositivos fueron transportados en las acémilas de carga (machos y mulas), porque en aquel tiempo no había carreteras, arribando primeramente a los cantones del occidente de nuestra provincia como Macará, Calvas, Paltas, etc., y tuvieron una amplia aceptación, porque funcionaban mediante la aplicación de un sistema de cuerda, como los antiguos relojes.   

Cuando fue época de vacaciones escolares, mi padre nos llevó a mi hermano menor y a mí a pasar una corta temporada en la casa de nuestros abuelos en Catacocha, y ahí tuve el privilegio de conocer en casa de una tía una vitrola grande, y también de enterarme cómo era su funcionamiento, los discos de pizarra de 75 rpm, el brazo que sostenía la aguja, la cual se colocaba sobre el disco que era ubicado sobre el plato, así como deleitarme al escuchar la primera canción de ritmo tropical interpretada por una artista ecuatoriana, la guaracha “El ladrón”, grabada por la cantante guayaquileña Fresia Saavedra. (Continuará).