Loja: baches, sed y el pasaje.

@DavidMaldonadoPeralta

En las calles de Loja, el asfalto resuena no solo con el estruendo de los baches sino también con el silencio ensordecedor de la desatención a la sociedad. Un escenario donde las calles parecen haber caído en el olvido, abandonadas a su suerte mientras los baches se multiplican sin piedad. Mientras ciudades vecinas avanzan, Loja parece estar atrapada en un estancamiento que desafía la lógica del progreso.

Los barrios, hogares de familias lojanas, se ven asediados por la sequía, una sequía que no solo afecta a los embates meteorológicos, sino a la gestión de recursos. El agua potable, un recurso esencial en cualquier sociedad avanzada, se convierte en un lujo efímero. Días pasan sin que una gota fluya por los grifos, dejando a los ciudadanos en la incertidumbre de cuándo podrán satisfacer una necesidad tan básica como el agua.

Mientras tanto, el aumento en la tarifa del transporte público, como una sombra que se cierne sobre la movilidad ciudadana, solo beneficia a quienes manejan los vehículos, y al paso de los días, no parece ser un negocio poco rentable, porque de ser el caso, hace algún tiempo atrás lo hubiesen abandonado y buscado otras fuentes de ingreso.

Los ciudadanos, por otro lado, se encuentran atrapados en una red de decisiones que parecen ignorar sus necesidades. Es un alza que solo agrega peso a los hombros de quienes ya sufren las consecuencias de un término que, por momentos, parece estar en silencio.

¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, en una ciudad que se precia de su encanto y hospitalidad, las necesidades básicas de sus habitantes queden insatisfechas?

En este retrato sutil pero impactante, las calles abandonadas, la falta de agua potable y el alza del pasaje son pinceladas que componen una imagen de descuido. ¿Es posible que, en medio de la modernidad, la ciudad se haya quedado muda ante las demandas de sus propios habitantes? Mientras Loja busca su identidad en el siglo XXI, queda la interrogante de si logrará superar estos desafíos para escribir un nuevo capítulo de prosperidad y bienestar para todos.