
Franco Loaiza y Medardo Luzuriaga (director).
Leonardo Chamba H.
Conjunto Los Diablos Rojos. Alrededor del año 1956 se inició en Loja la actividad del Conjunto “Los Diablos Rojos”, dirigido por el acordeonista Ángel Medardo Luzuriaga González e integrado por José Chiriboga (saxofón), Alfredo Palacio (tumbas), Carlos Alvarado (batería) y Franco Loaiza (vocalista); posteriormente ingresaron Stefan Valarezo (clarinete), en remplazo de José Chiriboga, y Ángel Jaramillo (batería) por Carlos Alvarado.
La primera presentación tuvo lugar con ocasión de la visita de la Reina de Ecuador, Anabell Nebel Herberner, simpática dama guayaquileña, que vino invitada a Loja por las fiestas aniversarias novembrinas de la ciudad, y, en el acto preparado en su honor, efectuado en el salón del Consejo Provincial con la concurrencia de las reinas barriales, el baile de gala fue amenizado por Los Diablos Rojos. El grupo se mantuvo en actividad por cerca de cuatro años, cumpliendo contrataciones en los principales cantones de nuestra provincia, al igual que de la provincia de El Oro, como Zaruma, Piñas y Portovelo. Luego de obtener su título de bachiller en el colegio Bernardo Valdivieso el músico Medardo Luzuriaga se trasladó a Quito, para continuar los estudios de música en el Conservatorio Nacional; de igual manera, el saxofonista Pepe Chiriboga también emigró a la capital de la República por el año 1959 (Jaramillo Ruiz, BCE).
De este grupo recuerdo lo siguiente: la familia de don Medardo Luzuriaga tuvo su domicilio en la calle Diez de Agosto, junto al puente sobre el río Malacatos, que en aquel tiempo era conocido con el nombre de “Puente Santa Rosa”; cotidianamente, yo transitaba por la vereda de la morada de don Medardo, porque al frente estaba ubicada la Zona Militar y era prohibido caminar por dicho sitio; es por ello que varias veces pude escuchar los repasos del conjunto y también ver ingresar o salir de la casa a algunos personajes, lo que me permitió conocer muy bien su fisonomía, entre ellos, al joven Adriano López Mejía, que participaba en los repasos en calidad de vocalista; el señor Ángel Jaramillo, que también tenía su residencia en el barrio Cuarto Centenario donde vivía yo con mi familia, y lo veía trasladarse frecuentemente por la calle Diez de Agosto.
El señor Carlos Alvarado, que tuvo como profesión principal la de peluquero, con su establecimiento ubicado en la calle Diez de Agosto, entre 18 de Noviembre y Sucre, fue el padre de dos jóvenes, el menor de nombre José, quien fue mi compañero de aula en el colegio Bernardo Valdivieso, y el mayor Carlos, el mismo que se especializó en la ejecución del requinto y formó el trío “Los Juveniles”, con Edmundo Guerrero en la primera voz y guitarra, Juan Gordón en la segunda voz y guitarra, actuando los fines de semana en diversas radioemisoras de nuestra ciudad. Después de corto tiempo se retiró Edmundo Guerrero y fue sustituido por la joven cantante lojana Mercy Aguirre, y al poco tiempo el grupo tuvo la oportunidad de grabar un disco de 45 rpm, habiéndose impreso en la una cara un pasillo, cuyo autor fue el señor José Coronel Illescas, propietario de la estación radial “Centinela del Sur”, canción que en aquella temporada alcanzó un éxito impresionante. (Continuará).
