A la hora de adentrarse en la lectura es importante saber a qué clase de texto me voy a enfrentar, ya que, frente a la diversidad, debo tener muy claro cuál sería mi estrategia a seguir. De ahí la importancia de tener nociones sobre los textos descriptivos, narrativos, literarios, expositivos, científicos, argumentativos, publicitarios, administrativos, jurídicos, digitales, periodísticos, para predisponerme a entenderlos.
Los textos descriptivos tratan de definir algo: una persona, un objeto, una situación, un animal; son de dos tipos: el técnico que da énfasis a datos exactos y el literario que expone con elegancia. Los textos narrativos relatan historias, eventos, cuentos, mitos y hechos concretos, sean reales o ficticios; hilan muy fino la secuencia de eventos empleando verbos que denotan acción. Los textos literarios son considerados como obras de arte porque emplea lenguaje metafórico lleno de belleza y emotividad; busca conmover o atrapar al lector, hacerlo reflexionar o transmitir alguna enseñanza vital; para ello está la poesía, el cuento, la novela, la crónica y ciertos ensayos.
El texto expositivo formula un tema sin que el autor de su opinión personal; proporciona cifras y hechos relevantes prescindiendo de opiniones; los libros escolares contienen este tipo ya que incluyen explicaciones y definiciones; se estructuran de introducción, desarrollo y conclusión. El texto científico tiene como finalidad mostrar los avances investigativos o estudios de temáticas, teorías o conceptos inherentes a la ciencia; se difunden en artículos de revistas, semanarios, informes y monografías.
El texto argumentativo parte de un supuesto, está enfocado a persuadir al lector exponiendo razones favorables o en contra de una tesis o posición; se inicia con una exposición para ayudar a que se entiendan los argumentos propuestos. Lo textos publicitarios aspiran a persuadir a los receptores para conseguir la compra de algún producto o que contrate un servicio determinado; busca llamar la atención de los consumidores con mensajes subliminales, con slogan y copys para convencer al receptor.
El texto administrativo tiene carácter normativo y está relacionado con el jurídico; parte de la identificación del emisor, la justificación del motivo de la comunicación y la propuesta de resolución de un problema o conflicto. En esta línea están los contratos, las notificaciones o certificaciones de pago, las circulares, actas de acuerdos, memorandos o cartas de agradecimiento. El texto jurídico comunica contenidos normativos expuestos de forma clara los derechos y obligaciones que acoge el sistema judicial.
