Estrategias de comprensión lectora

Antonio Quizhpe

     “La comprensión lectora es la capacidad para entender lo que se lee, tanto en referencia al significado de las palabras que forman un texto, como con respecto a la comprensión global del mismo.” Para ello entra en juego todo un proceso cognitivo a nivel inferior y superior. En el inferior está el vocabulario, la fluidez y la decodificación. Y en el superior, la inferencia, el monitoreo y la discriminación de la estructura del texto.

     Además, la competencia lectora es la aptitud, la habilidad que posee una persona para leer, es decir, la destreza para decodificar los signos lingüísticos, así como comprender e interpretar el significado del texto. La comprensión del significado tiene que ver con el reconocimiento de las propiedades de la lengua y la interpretación cuando se activa los conocimientos, las experiencias.

     Con miras a mejorar la comprensión lectora y poder interpretar y entender lo que el autor intenta transmitir, se proponen algunas estrategias a fin de mejorar la comprensión lectora individual:

1) Definir objetivamente la información que contiene un texto: realizar una primera lectura y preguntarse ¿de qué trata el texto?, ¿cuál es la idea global del texto? Para lo cual hay observar el título, el subtítulo, el índice, el prólogo.

2) Definir qué método de lectura hay que utilizar para el texto:

3) Identificar la información necesaria a aprender y memorizar.

4) Entender bien todo el vocabulario del texto.

5) Relacionar los conceptos del texto con conceptos de fuera de texto.

6) Identificar las relaciones lógico-casuales de los conceptos dentro del texto.

7) Imaginar ejemplos visuales de las relaciones binarias.

8) Intentar predecir la información que contiene la siguiente página.

9) Comprender lo que has entendido como un hábito.

10) Buscar nuevas fuentes de información cuando los conceptos no son claros o son contradictorios.

11) Atención dirigida a la meta.

12) Estar abierto al cambio conceptual.

Ahora bien, cada persona tiene su manera de pensar, de ver las cosas y de actuar. Todos tenemos nuestra propia realidad y vivimos en función de ella. De ese modo, la información que contiene cualquier texto puede, en parte cambiar la percepción del mundo. A veces, puede corroborar lo que ya se ha aprendido o modificar la manera de pensar. Como sea, la falta de competencia lectora se origina en la deficiente flexibilidad cognitiva, o sea en la incapacidad de ver las cosas desde diferentes puntos de vista y adaptarse. Por ello es útil evaluar críticamente lo que se lee.