¡Que chasco de la Cancillería!

César Eduardo BRICEÑO TOLEDO

cbricenot@hotmail.com

El Dr. Francisco Carrión, excanciller de la República, califico de grave error, que nuestra cancillería mediante escrito solicite al gobierno mexicano, poder ingresar a la embajada mexicano en Quito para arrestar a Jorge Glass y ponerlo a órdenes de la justicia ecuatoriana; que obviamente fue denegada porque tiene inmunidad diplomática. Al respecto señala que jamás se debió hacerlo por escrito, que por el contrario los contactos debieron ser formales para resolver este problema, y que además lo impide el Convenio de Asilo de Caracas de 1954, que ambos países son suscriptores. Esta gestión fue calificada como torpeza que nos deja de mal talante ante la diplomacia internacional. La canciller que es la asesora del presidente debió advertirle de su improcedencia.

Todos recordamos el caso de Julián Assange, que el Ecuador le ofreció protección del mismo que ahora disfruta Jorge Glass; cuando le pidió al gobierno británico el salvoconducto para que salga y venga a nuestro país, que incluso hasta sin mayor exigencia le concedió la nacionalidad ecuatoriana y un empleo para allanarla el camino; pero que no fue atendido este requerimiento por ese país por no pertenecer a ningún convenio de asilo; incluso se invocó a la declaración de derechos humanos que no es vinculante. Finalmente, en el gobierno de moreno permitió que la fuerza pública ingrese a su embajada y tome preso a Assange (violación flagrante al Convenio de Viena). También se ha señalado por la cancillería mexicana que está analizando la posibilidad del asilo político. Esto hace predecir que Glass estaría para rato en la embajada mexicana en quito.

En la Convención de Caracas estipula que no se concederá este beneficio del salvoconducto a las personas que estén en un proceso judicial en curso, peormente si tienen sentencias ejecutoriadas; sin embargo, a pesar de aquello este país tiene una larga tradición de dar cabida a los perseguidos de otros países (políticos o no). Entre ambos países debe persistir un verdadero profesionalismo diplomático, para evitar tensiones que no nos permitan consolidar nuestra aspiración de formar parte de la Alianza del Pacífico.

Esta telenovela distractora de nuestro país, nos mantendrá ocupados para larga rato, porque hay indicios de que Venezuela procurará a todo trance, de que el incomodo pasante de la embajada mexicana salga del país de manera subrepticia, como aconteció con María de los Ángeles Duarte, que, por el arte de birlibirloque a la fuerza pública, se fugó al gobierno argentino de ese entonces de su compinche Cristina Fernández.

Loja, 5 de marzo de 2024