Otras estrategias de comprensión lectora

     En tareas de comprensión de un texto, las estructuras de aprendizaje se interpretan como una toma de decisiones sobre la selección y uso de procedimientos que facilitan una lectura activa, intencional, autorregulada y competente en función de la meta y las características del material textual. En este sentido se direccionan cuatro tipos de estrategias: cognitivas, metacognitivas, motivacionales-afectivas y conceptuales.

     1) Estrategias cognitivas: son procesos dinámicos y constructivos que el lector pone en marcha de manera consciente e intencional para construir una representación mental del texto escrito. Dentro de estas hay el siguiente modelo táctico: a) mecanismos de aprehensión para reconocer y percibir palabras, b) proceso de intelección para interpretar frases y párrafos, c) mecanismo de entendimiento de todo el texto, d) proceso de interpretación para compartir y usar el conocimiento.

     2) Estrategias metacognitivas: tienen que ver con la capacidad del lector para reflexionar sobre el desarrollo del pensamiento y la forma en que aprende. Por la metacognición, los lectores conocen y regulan sus propios procesos mentales básicos que intervienen “más allá” de lo conocido, para lo cual deben planificar, determinar objetivos, supervisar, reconocer aciertos y errores y evaluar el nivel alcanzado.

     Las estrategias metacognitivas se clasifican en función del momento de uso en tres: previas, durante y después. Previas al iniciar la lectura para la activación de conocimientos; para detectar el tipo de discurso, determinar la finalidad de la lectura y anticipar el contenido del texto. Durante para ayudar al lector al conocimiento de las distintas estructuras textuales, construir una representación mental del texto escrito y supervisar el proceso lector. Y después de la lectura para facilitar al lector el control del nivel de comprensión alcanzado, corregir errores de percepción, elaborar una representación global del texto escrito y ejercitar mecanismos de transferencia de lo aprendido.

     3) Estrategias motivacionales-afectivas: tienen que ver con las actitudes que promueven en un lector la sensación y creencia de que leer es entretenido, placentero, útil y que con ello se desarrollan sus capacidades intelectuales. Estas posiciones llevan a que el lector muestre conductas afines a la lectura, como hojear libros, leerlos, conversar de ellos, preguntar acerca de los mismos. En términos educativos estas tácticas deben empezarse desde el hogar, luego en los niveles primero y segundo de básica en adelante.

     4) Estrategias conceptuales: se refieren a modelos teóricos que distinguen entre motivación intrínseca y extrínseca. Los lectores que se motivan intrínsecamente son aquellos que eligen leer por decisión propia y no impuesta y que perciben la lectura como placentera. Quienes están extrínsecamente motivados por leer lo hacen, porque saben que serán reconocidos por hacerlo, ya sea mediante una nota, premio o valoración social, y no necesariamente por considerar la lectura como una actividad placentera o valorada.