Efraín Borrero Espinosa: un nuevo cronista para Loja

Dra. María Antonieta Valdivieso Cueva.

Con grata sorpresa leí en El Diario Crónica de la Tarde, de fecha 22 del presente mes y año, la noticia de que la presidenta de la Asociación de Lojanos Residentes en Quito, ingeniera Leonor Palacios Álvarez, a nombre de la organización que representa, ha solicitado al Alcalde de nuestra ciudad, licenciado Franco Quezada Montesinos, y por su intermedio al Cabildo Lojano, que el distinguido escritor y abogado doctor Efraín Mariano Borrero Espinosa (Loja, septiembre 19 de 1946), sea considerado para que el Ilustre Municipio de Loja lo designe como nuevo cronista de la ciudad, en virtud de los atributos y cualidades que posee.

Por ello he creído oportuno destacar que, en su larga trayectoria de servicio público, Borrero Espinosa ha trabajado en diferentes instituciones del Estado, y también como abogado en libre ejercicio de su profesión, siempre con total entrega, honradez y probidad. Su otra gran pasión es el amor por las letras, referidas generalmente a personajes y hechos de nuestra tierra lojana, porque es un lojano a morir, dedicado enteramente a investigar y a indagar de fuentes fidedignas y cercanas, acontecimientos sucedidos en Loja, ciudad y provincia, desde tiempos remotos, que se han constituido en verdaderas leyendas urbanas acertadamente rescatadas por Efraín Mariano para integrarlas a la historia viva de Loja. Al respecto el autor dice que “sus escritos son el resultado de una tarea de investigación con fuentes históricas necesarias y fidedignas para fundamentar la verosimilitud de sus relatos; todo ello para que la gente conozca lo que ocurrió hace años”.

Nuevamente radicado en su tierra natal, luego de su jubilación, Efraín Borrero está dedicado a “tiempo completo a escribir sus vivencias, contar anécdotas, describir personajes y relatar hechos históricos de nuestra Loja de antaño”. Tiene un espacio los días viernes en el programa Meridiano de la Cadena Radial Centinela del Sur, llamado El baúl de los recuerdos, en el cual nos deleita con la lectura de sus relatos matizada por su peculiar estilo, fuerza y voz que lo caracterizan, por lo que su espacio radial ya la vez televisivo tiene gran audiencia. Sus artículos son publicados semanalmente en el Diario Crónica de la Tarde, siendo importante resaltar que mantiene el programa radial y su columna editorial por más de tres años consecutivos.

Su entrega a la cultura lojana, así como sus investigaciones históricas, le han valido para ser incorporado, muy merecidamente por cierto, a la Academia Nacional de Historia, Capítulo Loja; y, recientemente, en reconocimiento a su producción literaria, designado Miembro Correspondiente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo de Loja.

Como habíamos indicado ha realizado sus trabajos investigativos sobre hechos importantes sucedidos en nuestra ciudad y provincia como son: El proceso de la independencia de Loja, La huella sefardí en Loja, Las monjas conceptas y su monasterio; Loja, patria de la cascarilla, La educación primaria en Loja a mediados del siglo XX, El patíbulo de San Sebastián, La integración comercial, familiar y social con el norte peruano, La romería de la Churonita, Pueblo Nuevo, palabra mayor; Alfonso Valdivieso en la memoria del Instituto Técnico; El Colegio Nocturno Leones de Loja, entre otros importantes y entretenidos relatos que son verdaderas crónicas de la historia de Loja.

En lo referente a la descripción y reseñas de personajes lojanos encontramos que también son innumerables, y por ello basta citar: Los hermanos Coronel en la memoria de la radiodifusión lojana, Pueblo Nuevo: identidad nacional, don Manuel Veintimilla Jaramillo; doctor Gustavo Samaniego Rodríguez, doctor Vicente Rodríguez Witt, doctor Hugo Guillermo González, doctor Eduardo Vélez Granda, entre otros importantes ciudadanos lojanos que han contribuido al desarrollo de su patria chica.

Para relatar los hechos trascendentes y personajes lojanos destacados, Efraín Borrero ha realizado una profunda y exhaustiva investigación de sucesos importantes de nuestra ciudad que lo acreditan como un digno cronista de Loja, al contribuir con su trabajo a enriquecer la historia viva y el registro escrito del acontecer histórico local, para preservar y fomentar la identidad de sus pobladores con su entorno geográfico y por ende con la nación a la cual pertenecen.

En el cumplimiento de esa noble tarea le corresponde esencialmente: a) Investigar y divulgar el pasado de su localidad; y, b) Recopilar datos y documentos del tiempo presente y especialmente aquellos otros hechos relevantes que pueden ser decisivos para la justa interpretación de la realidad actual.

No nos cabe duda que Efraín Borrero sería un calificado e idóneo Cronista de Loja, que cumpliría a cabalidad sus funciones, pues posee todas las características para serlo; en primer lugar el inmenso amor hacia su tierra natal, que lo llena de fuerza para cumplir con total empeño y dedicación su función de registrar los actos importantes que suceden día a día; y, además, su gran vocación y enorme aptitud para escribir sobre aquellos hechos que van forjando y formando la historia nueva de Loja, pues los hechos y personajes descritos pertenecen a la historia reciente.

Por todo lo aquí enunciado nos unimos desde esta columna al pedido formulado al Ilustre Municipio de Loja a través del alcalde, por la Asociación de Lojanos Residentes en Quito, para que se acoja dicha petición y se oficialice ese merecido reconocimiento en la persona de Efraín Borrero, pues creemos que los méritos que acredita para ello son más que suficientes y nos brindan la seguridad de que los aportes históricos de tan distinguido y apreciado ciudadano lojano por los cuatro costados, llenarán todas las expectativas, como lo vienen haciendo hasta ahora, con la difusión de los relatos sobre Loja y sus personajes, desde su espacio radial-televisivo, y desde su columna periodística; los cuales acrecientan el acervo de una abundante, profunda y valiosa investigación histórica, debidamente documentada y contrastada.

Loja, 26 de marzo del 2024