Emilia Carrión
Los piercings y tatuajes son punto de críticas por parte de las personas (especialmente religiosos y personas mayores); son vistas con una señal satánica, de rebeldía o de algo malo.
En las instituciones la mayoría prohíben los piercings y tatuajes muy llamativos, haciendo quedar a estos como si hacértelos te convirtiera automáticamente en una mala persona.
Todas las personas mayores nos hablan y nos enseñan lo que es el respeto, ¿pero realmente ellos respetan a los demás? Toda persona se puede realizar o hacer lo que él o ella quiera con su vida mientras no dañe o afecte a los demás, un tatuaje o un piercing no va a asesinar a alguien, un lobo no significa que es de alguna pandilla, un piercing en la nariz no significa que sea una mala influencia, probablemente, la persona que tenga muchos tatuajes y piercings puede incluso ser mejor persona que uno que no tiene ninguno. En los hombres, tener un piercing no los hace gay y en las mujeres tener un tatuaje grande no las hace lesbianas.
Tener un tatuaje o un piercing no define la calidad, ni la persona que eres, deberías de dejar de hablar sobre el respeto y la moral y empezar a practicarla; un poco de tinta o perforación no cambia la persona que es uno.
