Luis_pineda47@yahoo.es
El próximo 21 de abril, los ecuatorianos estamos convocados a la consulta popular, donde a través del voto decidiremos algunas medidas que influirán en nuestro presente y principalmente en nuestro futuro. Debido a la importancia de este evento, es obligación estudiar las preguntas y escuchar las voces de personas que son testimonio de vida, especialmente para quienes nos consideramos seguidores de Jesús de Nazaret. Escuchemos esas voces:
Habla el Papa Francisco, quien el 30 de abril de 2015, nos decía: «Frente a la cultura de la ilegalidad, de la corrupción y del enfrentamiento», el cristiano está llamado a dedicarse al «bien común» también con el compromiso «en la política». La política, como decía el beato Paulo VI, «es la forma más alta y exigente de la caridad. Si los cristianos se desentendieran el compromiso directo en la política, sería traicionar la misión de los fieles laicos, llamados a ser sal y luz del mundo también a través de esta modalidad de presencia». «No se puede mirar desde el balcón. Mézclate. Haz política: te hará sufrir, tal vez te haga pecar, pero el Señor está contigo. Pide perdón y avanza. Pero no dejes que esta cultura del descarte nos descarte a todos».
Final del formulario
Principio del formulario
Final del formulario
El teólogo Frei Betto nos dice: “Nadie puede negar que Jesús murió como un militante político. No murió de hepatitis en su cama, ni en un accidente de camellos en una esquina de Jerusalén: fue perseguido, encarcelado, juzgado y torturado por dos poderes políticos, el judaico y el romano, representado este último en la figura de Pilatos, que aplicó la pena de muerte que en esa época era la crucifixión. Por lo tanto, la verdadera pregunta que uno debería hacerse es: ¿por qué Jesús, que fue una persona tan amorosa, bondadosa y maravillosa, murió cruelmente en la cruz? La razón es muy simple: cuando uno abre los cuatro evangelios, la expresión «iglesia» aparece solo dos veces, mientras que en un solo evangelio, en el de Mateo, la expresión «reino de Dios» es puesta en boca de Jesús ciento veintidós veces. Aunque en el siglo veintiuno, la Iglesia parece haber pospuesto el reino de Dios como una realidad que estaría más allá de esta vida, no era así en la cabeza de Jesús. El reino de Dios es el proyecto político que Jesús nos trajo y ese es el motivo por el que fue cruelmente asesinado. Jesús osó anunciar, dentro del reino de César, otro reino posible: el de Dios.”
En una publicación de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador, se presenta uno de los principios proféticos de Monseñor Leonidas Proaño: “Caminar con los dos pies. Este principio fue para Mons. Proaño una de las claves de su PASTORAL liberadora: “Hay que caminar con los dos pies, nos decía: Un pie en la fe y otro en la política; uno en el evangelio de Jesús Liberador y otro en las organizaciones populares e indígenas”. La política sin fe es instrumento de alienación, deshumanizada; la fe sin política mira únicamente al “más allá” y no se compromete en la construcción de una sociedad nueva.”
En su homilía, del 5 de febrero de 1970, el arzobispo mártir Monseñor Oscar Arnulfo Romero, expresaba su pensamiento frente a las elecciones: «No se dejen llevar, no se dejen manipular,»
El obispo mártir Monseñor Enrique Angelelli, nos deja su mensaje: “todos debemos vivir con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio.”
Monseñor Helder cámara, nos cuenta su experiencia: “Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista.”
