El Referéndum y la Consulta Popular

Campos Ortega Romero

campolin2010@hotmail.com

A propósito del Referéndum y Consulta Popular a realizarse en nuestro país, el 21 de abril del presente mes y año, usted se preguntará cual es la diferencia entre las dos propuestas señaladas: la consulta popular se aplica cuando hay la intención de cambiar una ley vigente, en temas relacionados a políticas económicas o sociales, cambios que tratan sobre la vigencia de leyes menores con relación a la Constitución que significa la mayor Institución legal de un país. El referéndum establece un proceso de participación democrática de forma directa, donde la ciudadanía decide cambios, artículos específicos de la Constitución de nuestro país, donde los votantes deciden cambiar a la Carta Magna en forma detallada, por lo que las preguntas deben puntualizar los artículos de la Constitución de nuestro país.

El politólogo Jaime Erazo, que nos recuerdan que la política es parte fundamental del ser humano puesto que somos integrantes de una sociedad, de una comunidad y, por lo tanto, no podemos desentendernos de los otros. Es más, dependemos unos de otros. Por tal motivo, hay que lograr una sociedad que permita la consecución del bienestar colectivo y no el bienestar de unos pocos. La política es una actividad humana inherente a todo ser humano, el filósofo griego Aristóteles sostiene que el hombre es un animal político. No hay acto humano que no tenga consecuencias ya que ineludiblemente afecta a otros, así que no existen actos neutrales. Vivir en una comunidad implica resolver problemas que afectan a esa comunidad ya sea urbana o rural y cuando se participa activamente en la solución de problemas que se le presentan a esa comunidad estamos haciendo política.

Indudablemente que los últimos sucesos políticos en nuestro país como: congelamientos de los sueldos de los trabajadores, recortes presupuestarios a las universidades, ausencia de presupuestos a los hospitales de nuestro sufrido Ecuador, recorte presupuestario y económico para la contratación de docentes en los diferentes niveles de educación, alza del gas y gasolina, entre otros problemas, constituyen una clara muestra de que nos han despojado de mucho, casi todo, incluida la confianza, la utopía y la fe en el futuro, sin embargo, consideramos que el presente es el tiempo en el que podemos dar los golpes de timón, rectificando y construyendo. Si ya nos han despojado de tanto no permitamos que nos desarraiguen la esperanza ni la alegría de vivir, por aquello que somos un país tristemente alegre.

Organizarnos, para comenzar a vencer implica preguntarnos cómo hemos contribuido al despojo del que hemos sido sujetos. Y sí, es evidente que tenemos parte de la responsabilidad. Porque muchas veces nos hemos limitado a pedir y esperar, haciendo poco para colaborar en el mejoramiento del país. O quizá lo más grave muchas veces, hemos guardado silencio cuando nos correspondía hablar claro y hasta gritar. Hemos sido demasiado complacientes y pasivos, tanto que nos han creído idiotas, y por ello han echado sobre nuestras espaldas toneladas de abuso y desprecio. Hemos sido de sobra ingenuos para creer en pie juntillas a los seudo-redentores, en milagreros mediocres que nos han deslumbrado con maromas y discursos.

Organizarnos significa entender que somos la mayoría, entender que somos millones, que podemos tomarnos plazas y calles en rebeldía creadora, sin violencia, sin denigrar ni herir la honra de nadie, sin romper vidrieras ni incendiar automóviles. Somos mayoría, necesitamos hacer que nos respeten, que se escuchen nuestras voces, que se sientan nuestros pasos disconformes y libres, que se note a la distancia nuestras frentes dignas, nuestras cabezas erguidas marchando con la vista al sol, con la piel al viento, enarbolando y para siempre la bandera de la dignidad y respeto a los hombres y mujeres que vivimos en nuestro querido país.

Por ello es bueno recordar que la historia de los pueblos la hacen los hombres y mujeres que habitamos en ella, mi admiración al valor de las personas que con su lucha y acción creadora reflejada en el campo, en la ciudad, en el taller, en el aula, en el mercado, va en beneficio de las demás personas y conciudadanos. Sobran presentaciones a la esperanza, por ello y mucho más mil veces NO a la Consulta Popular y Referéndum. Así sea