Importancia del suelo en el equilibrio de los ecosistemas

Leticia Jiménez, docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UTPL.

El suelo es la base para la agricultura y un recurso no renovable. Desde el año 2014, la FAO declaró al 05 de diciembre Día Internacional del Suelo por la cantidad de tierra que se está degradando “—realmente es alarmante—. Se cree, de aquí para el año 2050 un tercio de la superficie mundial estará degradada lo que limitará la producción de cultivos”, menciona Leticia Jiménez, docente de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).

El 95% de los alimentos proviene del suelo por lo que es sumamente relevante tomar acciones para preservarlo de manera adecuada. “Se dice que, de aquí a 50 años, una hectárea de suelo para la producción va a valer más que una hectárea para la construcción porque ya no tendremos donde producir los alimentos”.

La degradación del suelo se debe en gran parte por efectos antrópicos, como la minería y malas prácticas a nivel de la agricultura. “Para las comunidades con las que trabajamos, la agricultura es un medio de subsistencia, entonces lo que buscamos son prácticas sostenibles con el fin de ayudar a minimizar el impacto”. El excesivo uso de fertilización: sin un análisis de suelo, y, en otros casos, sin el requerimiento del cultivo, son errores que se cometen; “en el sur del país asumimos que un poquito más va a hacer mejor”.

Soluciones

La experta sugiere para el equilibrio en el ecosistema —la sensibilización—, “nosotros queremos lo que conocemos; debemos llegar a través de colegios, universidades y público en general; sobre todo de las escuelas, porque lo que los niños aprenden no olvidan, hasta a veces corrigen al adulto en lo referente al cuidado de los ecosistemas, suelo, agua”.

Otras recomendaciones son aplicar prácticas sostenibles: rotación de cultivos, sistemas silvopastoriles, suelos cubiertos, adicionar residuos que salen de las fincas y mantenerlos con materia orgánicas. Finalmente, conciliar la agricultura y la conservación: por un lado fomentar y promover las áreas que se deben conservar; pero en las zonas donde ya hay producción —llegar a una conciliación con las practicas sostenibles, capacitación, con créditos y sensibilización—. (I)