Una revista ejemplar

Benjamín Pinza Suárez

Esta Loja inserta en un maravilloso recodo serraniego, rociada de aires andinos, risueña a la policromía de su vegetación y al arrobador encanto de sus paisajes, tiene el enorme privilegio de ser dueña y señora de ese gran don de la versificación, de la prosa, la música, la plástica, la escultura, el arte escénico y de todo ese fluir espiritual en donde el sentimiento, la sensibilidad y el talento ponen sus dedos finos para tejer el siempre secreto ovillo de la vida.

Reafirmamos que Loja es eso: un mágico universo de arte y de fino intelecto. Y las pruebas están ahí, en su rica historia. Para muestra solamente tomaré unos pocos ejemplos. Entre 1895 y 1948 hubo en esta ciudad un gran auge de periódicos y revistas de gran nivel (46 periódicos y 39 revistas). Entre las revistas más sobresalientes están Gaceta Universitaria, La Frontera austral, El Nuevo horizonte, El Fénix, Revista científica y literaria, El Aura, Álbum Literario, entre otras. Cabe subrayar que el centenario Colegio Bernardo Valdivieso es el centro más importante del poder creativo y el mayor protagonista del impulso de las letras lojanas acicateadas por la juventud de aquella época. La revista “Fénix, revista semanal y literaria era dirigida por Pio Jaramillo Alvarado; en la revista El Nuevo Horizonte descollaron grandes escritores como Agustín Cueva, Manuel Rengel y Miguel Sánchez, en la revista “El Aura” impulsada también por estudiantes del colegio Bernardo Valdivieso contaba con la presencia de Pío Jaramillo Alvarado que para ese entonces frisaba los 20 años de edad, en donde anotamos la figura de Matilde Hidalgo. Así ha sido el recorrido histórico de las revistas literarias a lo largo del tiempo.

Esto es solo una pequeñísima muestra del quehacer cultural de esta tierra que demuestra que Loja tiene esa prodigiosa vena intelectual, artística y cultural que en unas épocas se la ha explotado más y en otras menos, en unas épocas ha habido más espacios y oportunidades y en otras se han estrechado esos espacios y esas oportunidades para los amantes de las bellas artes y las bellas letras. Es por esta última causa que el joven poeta Carlos Santiago Quizhpe Silva ha emprendido la nobilísima y brillante tarea de abrir el abanico de oportunidades para las nuevas generaciones de poetas, narradores, músicos, pintores y escultores de Loja y del país a través de la revista digital e impresa Loja Grita Arte, que, en realidad, es un grito fervoroso, motivador, alentador y desafiante para continuar haciendo de la cultura lojana el más alto referente de todos los tiempos.

La revista Loja Grita Arte contiene 129 páginas llenas de sangre nueva, de vibrante vertiente que se escurre diáfana y risueña, con su bello y fresco lenguaje, por amplios senderos de sensibilidad profunda y con un mensaje prometedor.  

Bien lo dice Carlos Santiago: “Hace una década tuvimos un objetivo claro cuando empezamos a hacer periodismo cultural en nuestra ciudad: dar a conocer al artista lojano, llámese poeta, músico, artista plástico, escénico…Nuestra ciudad cargaba con el peso de ser la “capital cultural del Ecuador” por la pléyade de ínclitos lojanos que sobresalieron en el siglo anterior y se los seguía recordando, reeditando sus obras, haciendo homenajes póstumos (que por cierto son bien merecidos), pero mirando de soslayo, con cierto recelo, con indiferencia a la nueva camada de artistas que empezaba a surgir, que perdía un espacio en el espacio, que gritaba arte y nadie los oía…nace la revista digital literaria Loja Grita Arte para ser una especie de pop up o ventana emergente donde se exponga, de manera objetiva, el fruto de la creación de los artistas lojanos.”  

Me alegra sobremanera que esta nueva corriente de jóvenes lojanos se lance con firme decisión, con vigor y entusiasmo a este nuevo reto cultural en pro de levantar una nueva forma de apreciar la vida y darle altura moral a una sociedad que, hoy por hoy, vive engarzada en revanchismos, odios, venganzas, prejuicios y complejos comprimidos.