MAMÁ

A Luz Angélica Febres O.

Como añoro tu imagen adorada

tu amor inigualable, sacrosanto,

que mitigó mi pena, mi quebranto,

en mi duro bregar y encrucijada

Como extraño la luz de tu presencia

tus mimos, tus halagos, tu dulzura,

tu entrega sin reservas, tu finura,

tu regazo materno, tu existencia.

Yo sé que, desde lo alto, desde el Cielo

tal como aquí en la tierra me proteges

y vigilas mis pasos, mi desvelo.

¡Ah!, como tú no hay nadie mamá mía

pues desde la otra orilla aún me tejes,

un porvenir seguro y de alegría.

Acf.