Manuel Ygnacio Monteros Valdivieso, radicado en Cuba desde 1929, no solo se consagró a la ciencia médica, sino también al estudio de la historia, la antropología, la sociología, política. En estos campos, a manera de ensayo, salió a luz de los lectores el libro “Silueta del cristianismo en el Ecuador colonial”, editado en Loja el año 2023 por la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
El libro mencionado contiene cinco apartados: 1) Recuento histórico, 2) Régimen a contrapelo. Esclavitud, 3) La religiosidad ecuatoriana, 4) Cultura laica y religiosa y 5) Misterios donde la lógica falla, donde concluye con una semblanza de Marianita de Jesús.
1) Recuento histórico: relata el genocidio más cruel de la historia que la Corona Española impuso con la cruz y la espada sobre los pueblos indoamericanos. “Con el breviario en la mano, el rosario en la otra y el avemaría a flor de labios”, se levantó la horca, el garrote y encendió la hoguera para acabar con emperadores, reyes y caciques, como a los aztecas de Nueva España, a los chibchas de Nueva Granada, a los incas de Perú y a los shyris del Reino de Quito. Solo en los siglos XVI y XVII mataron a unos ocho millones de aborígenes. La conquista castró la religión, el trabajo, la educación, la ciencia, la lengua, las costumbres.
2) Régimen a contrapelo. Esclavitud: Los ministros de la Iglesia Romana como los civiles de la Corona española, los “superhombres” se ensañaron contra el indefenso indio americano, lo expoliaron, lo degradaron, lo embrutecieron, lo redujeron a una lastimosa piltrafa humana a fuerza de hambre y forzosos trabajos, mediante sistemas como La encomienda, La reducción, La mita, El corregimiento. Todo encabezado por el clero que arremetía con la macabra Inquisición, el funesto Santo Oficio y los consiguientes “autos de fe”.
3) La religiosidad ecuatoriana: el Ecuador es creyente y religioso en demasía, pero también fetichista y supersticioso. Un elevado porcentaje rinde culto a los preceptos de la Religión Cristiana. Hay buen número de místicos que han logrado escalar jerarquías de santidad como siervos, venerables, beatos y santos canonizados. Los franciscanos y jesuitas han hecho una gran obra catequizadora y civilizadora, aunque remarca el desliz de la clerecía en la colonia que culminó en la inobservancia, prevaricación y degradación de las prácticas religiosas.
4) Cultura laica y religiosa: de los destinos culturales y la formación espiritual de los pueblos colonizados se encargó el Cabildo y las instituciones monásticas, clerecía y frailecía dominicana, agustina, franciscana y jesuita, quienes difundieron la cultura europea, fundando liceos, bibliotecas, escuelas, colegios, seminarios y universidades, aunque prohibidos para indios, negros y “pardos”, clase baja. Y 5) Misterios donde la lógica falla, el brote de una humana rosa: Marianita de Jesús.
Es un libro intenso que cuenta la crueldad de la corona española, luego de la conquista, a través del cristianismo, en el imperio del Tahuantinsuyo que comprendía los reinos Inca en Perú y Shiri en Ecuador. Un ensayo con espíritu libérrimo, anticlerical y progresista, aún en vigencia en pelo siglo XXI.
