En sus 15 primaveras.-

Ayer niña y hoy día ya puedo verte

convertida en mujer, tierna, exquisita,

amorosa en verdad, dulce todita,

que gozo y que ventura de tenerte.

Es bella de verdad, toda finura,

es hija idolatrada y cuan querida,

de sus abuelos, nieta consentida,

es un amor Ella, toda dulzura.

Que Dios que es la bondad por excelencia

a diario le procure su asistencia,

y la libre de males y de daños.

Que siga siendo como lucecita

mi nieta sin igual, mi LUCIANITA,

y continúe cumpliendo muchos años.

Acf.