Chirimoya, fruta con decena de vitaminas y minerales

Fruta con alto valor nutricional.  

La chirimoya es una fruta en forma de corazón, con un tamaño similar al de una toronja, y recubierta de una piel color verde, en la que se dibujan unas escamas que recuerdan a las de un reptil; su interior es de color blanco y textura carnosa. El alimento tiene un alto valor nutricional.

Según agricultores, la planta es de clima frío y su cosecha se da en los primeros meses de cada año. “Es un fruto que no necesita mucho cuidado, aunque sí es primordial que esté en una zona húmeda; asimismo, debemos estar pendientes de que no le caiga alguna enfermedad en sus hojas o raíces, lo que la llevan a secarse”, añadió Diego Jiménez Acaro, productor de Santa Teresita, cantón Espíndola.

Añadió que, tras ser plantada, deben esperar alrededor de 3 a 5 años para tener los primeros frutos. “Hay de todas las variedades en su forma, pero comparten similitud en el color de la comida, que es blanca”, dijo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la chirimoya aporta principalmente agua (casi un 80% del contenido total), también carbohidratos, proteína vegetal y buenas cantidades de fibra. Esta fruta contiene, vitaminas C, B3, B1, B2, B9 y A, además, minerales como el potasio, el calcio, magnesio, fósforo, sodio, yodo, zinc y el hierro.

Su alto valor nutricional favorece el funcionamiento óptimo del sistema nervioso central, es un remedio natural para reducir o eliminar la retención de líquidos; además, tiene la capacidad de actuar como protector natural contra los parásitos.

En los mercados locales es difícil encontrarla, y las que se venden tienen precios elevados: una mediana sobrepasa los USD 2,50, incluso puede llegar a costar, las grandes, USD 6. (I)