Pueblo Nuevo y su canto de porvenir para nuestros pueblos

Campos Ortega Romero

campolin2010@hotmail.com

Recordamos que la agrupación musical lojana: Pueblo Nuevo, ofreció su concierto el día miércoles 08 de mayo, en el escenario del Teatro Nacional Benjamín Carrión, de la capital musical de Ecuador Loja; nació en la ciudad de Quito en el año 1975, cuando un grupo de estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Central del Ecuador (UCE) se sintieron cautivados por la canción social y los movimientos insurgentes de izquierda que se gestaban en Latinoamérica para combatir a las dictaduras militares del sur del continente.

Leonardo Parrini señala que por esos años de los setentas, ochentas, había la efervescencia del canto latinoamericano que ya había iniciado el grupo Jatari de la capital de los ecuatorianos unos años antes, los integrantes del naciente grupo, señalan que influenciados por los cantores latinoamericanos como: Atahualpa Yupanqui, Carlos Puebla, Violeta Parra entre otros, especialmente la relación con Max Berrú, del grupo chileno Inti Illimani, fue una suerte de tutor, regalándoles el primer Cuatro (instrumento musical) e indicándoles de cómo debería manejarse un grupo y dividir tareas.  Y luego su amistad con Quilapayun, esa fue la influencia inicial, produciendo el primer disco que se llamo “La Patria Mía” de Galo Mora, encontrando canciones de creación colectiva e individuales, naciendo la línea de Pueblo Nuevo, encontrando entre otras canciones: “Tu Tregua” y temas del poeta chileno Oscar Vásquez, Che de América de Pedro Jorge Vera con música de Pueblo Nuevo. Así nació una línea de letras de poetas latinoamericanos que se mantuvo por mucho tiempo.  

Consideramos que las artes como la música, la poesía, la escultura, la pintura y la danza, entre otras, son expresiones de la cultura de un pueblo y se han constituido en la forma como el artista comunica sus ideas y sentimientos con palabras, formas, colores o sonidos. El artista concibe y produce lo bello a partir de los elementos naturales que tiene a su alcance y que ha adquirido de la observación y estudio. Las artes son el medio por el cual el individuo se relaciona con el mundo; también son entendidas como una actividad o producto con una finalidad estética y comunicativa implícita que les permite a los humanos expresar ideas, emociones o visiones del mundo, haciendo uso de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. La forma como se expresan los sentimientos en las artes se debe al hecho, como lo señala el poeta español Blas Otero (1916-1979) de que “las realiza el hombre con sus manos”.

De su parte, el sociólogo Alber Méndez señala que: el lenguaje de la música resulta ser uno de los más inconcretos e indeterminados, pero a su vez de los más atractivos y sugerentes pues nos sumerge en un inacabable mundo de emociones y fantasías; es decir que es más fácil transmitir un mensaje de forma oral que escrita, puesto que puede ser captado por cualquier tipo de oyente sin importar su nivel sociocultural. Aquí radica la importancia de la presencia de la agrupación lojana Pueblo Nuevo. Sencillamente porque la música, nace con el ser humano, nace del alma, de lo que el artista siente, expresa, quiere, anhela o demanda, nace del sentimiento del autor, y hace resonancia en quien escucha, no sólo en las vibraciones que impactan en el tímpano, sino, y, sobre todo, en las vibraciones que impactan directamente el alma.

De esta forma, la canción es testigo de la cultura, el sentir, y el imaginativo colectivo de una sociedad, habla de ella y para ella, de aquí deriva su magia y su poder. Pero, ¿qué pasa, cuando la música, se convierte, no solo en medio de comunicación, sino en medio de difusión social, resistencia y de concientización social? América Latina, una raza que lleva la música y el ritmo en la sangre, es un pueblo que ha encontrado en la canción una manera de expresar su sentir, amor, pasión, pero también su dolor, opresión y su realidad. Una realidad que históricamente ha sido golpeada, vapuleada, menospreciada. Ahí es donde nace la canción de protesta o social: de un pueblo que lucha, que resiste, que se expresa y busca generar conciencia, despertar al que está a su lado y sumarlo a la lucha social desde su propia trinchera. Es tal la fuerza y la magnitud de la canción de protesta, que, incluso se erige como un género que trastoca vidas, pero también ofrenda otras en aras de la libertad de expresión y la afrenta al sistema opresor.

¿Por qué sigue siendo actual el tema de la canción protesta? Porque los gobiernos siguen siendo opresores y censuradores, quizá de diferentes modos o formas, pero en el fondo es la misma esencia. La voz que grita en el desierto es necesaria, y encontrará en la expresión de los artistas, el grito que no se puede callar. Nuestra admiración a Pueblo Nuevo a su canto de un mejor porvenir para nuestros pueblos, voz y rostro de los que no tienen voz y rostros. Así sea.