Décimas para los políticos

Volverán los agoreros

del desastre a engatusarnos,

a su antojo manejarnos

con sus métodos “fuleros”.

No señor, el mundo entero

los observa quedamente,

despacito, lentamente

pues conocen sus manías

necesaria en estos días

por el voto de la gente.

Ya se alistan y se alistan

entre absurdas peroratas,

con su verbo, con su lata

más el odio que destilan.

El dinero dilapidan

desde ya en los escenarios,

en la “tele” y en los diarios

demostrando poderío

económico y con bríos

de temibles incendiarios.

El asunto de hace claro

y se vuelve transparente,

ellos quieren presidente

a la fuerza y sin reparo.

Al sonido de un disparo

correrán tras la victoria

sin tener escapatoria

de sus trampas y mentiras

pero el pueblo se les vira

en sus luchas ilusorias.

Nadie puede proclamarse

victorioso desde ahora,

pues el rato de la hora

es posible chamuscarse.

Es mejor aproximarse

a la gente y electores

sin rezagos de rencores

y otras vainas del carajo

trabajando desde abajo

como buenos contendores.

Volverán los agoreros

del desastre a engatusarnos,

a su antojo manejarnos

con sus métodos “fuleros”.

No señor, el mundo entero

los observa quedamente,

despacito, lentamente

pues conocen sus manías

necesaria en estos días

por el voto de la gente.