Benjamín Pinza Suárez
El Ilustre Municipio de Loja acaba de declarar, al doctor Efraín Borrero Espinosa, como nuevo integrante de la Sociedad de Cronistas del Cantón Loja, por su oficio de relator de hechos, de acontecimientos, de rescate de la memoria de personajes destacados de Loja, a los que los viste de frescura y actualidad capaz de que sigan siendo arquetipos de luz por la entrega, civismo y lucha por la grandeza de esta tierra.
El papel de un cronista está enmarcado en la dura pero noble tarea de compilar, registrar y relatar hechos reales, sucesos importantes y valiosos que merecen ser contados y recordados con encanto; para lo cual utiliza técnicas propias de la narrativa para configurar una especie de narrativa periodística o de texto literario, de acuerdo al uso y estilo empleado, así como al contenido de su narrativa y a la forma de describir los hechos verídicos o imaginarios.
Y en este sentido, me permito ubicar a Hernán Soria como un narrador literario por su estilo exquisito de describir con fina sutileza la vida de personajes, de lugares y de hechos sobresalientes, mediante el empleo de figuras literarias como las metáforas, el símil, las descripciones, la metonimia, hipérbaton, la personificación, las paradojas, etc. Y en el caso de Efraín Borrero, su relato lo alinearía en la narrativa periodística, al contar historias reales desde una retrospectiva profunda, examinadora y desde una manera de conjugar hábilmente los tiempos para darle una tonalidad de actualidad a los acontecimientos relatados, a más de emplear la observación estructurada y la investigación, logrando otorgarles expresividad y vivacidad a sus relatos en la intención de sensibilizar al lector o a los radioescuchas acerca del hecho narrado.
El propósito central de un cronista como Efraín Borrero es el de investigar y divulgar el pasado de su localidad, recopilar datos y documentación, archivos personales, familiares e institucionales de hechos relevantes que justifican una apropiada apreciación, valoración e interpretación de la realidad actual.
Bien por Efraín Borrero Espinosa, por esta alta distinción ganada con sobra de méritos al haber dedicado su valioso tiempo a adentrarse en la historia, costumbres, tradiciones, cultura y demás elementos que le dan identidad y pertinencia a Loja. Bien por Efraín que seguirá, con estilo propio, investigando y siendo testigo presencial de hechos y acontecimientos, desempolvando del olvido a personajes icónicos con anécdotas, parajes, vocablos y más novedades citadinas; contando historias, recordando calles, edificios, pintando paisajes y dándole sabor a la vida cotidiana, empleando de manera especial la técnica de la entrevista para obtener información de primera mano, a más de la observación social de los fenómenos y cómo éstos repercuten en el devenir del tiempo, siempre apegándose a la veracidad de los hechos, a desarrollar una cronología con una especial narrativa de orden secuencial y, manteniendo con orgullo una elevada consciencia de Lojanidad, apasionándose de la verdad y de la autenticidad.
