Juego de postura social

Por: Sandra Beatriz Ludeña

Es conocido por todos que una manera de percibir el éxito es comparándonos con los otros, en este punto es básico analizar esa continua competencia con otros y, pesar si realmente vale la pena.

Las redes sociales tan ampliamente acogidas por las personas es un juego peligroso, porque nos han vendido la idea de que somos lo que la audiencia en ese plano virtual percibe de nosotros. Es así que buscamos proyectar una imagen de lo mejor de nuestra vida, esto lleva implícito la consabida competencia.

Formar parte de esa espiral es un mal juego, pues está de por medio nuestra autoestima.  En estos tiempos, hasta los niños saben cómo manejar redes sociales.

El referido juego social tiene alcances inimaginables, se trata de aparentar a toda costa, pero se cae en un espiral sin fin, puesto que muchas veces con quién competimos, no tiene ni punto de comparación con nuestro nivel de oportunidades.   

En ese sentido, es que hay que aprender a manejar esas distracciones, saber que solamente son fascinantes mientras les brindamos atención.  Comprender que solamente reproducen una satisfacción momentánea y, que el éxito no se lo busca allí.  

En efecto, es necesario analizar que los niveles de estrés se intensifican cuando no podemos gestionarlos.  Hay tanta gente compensando su ansiedad con sus pantallas electrónicas, esto ha producido una abominable manipulación de quienes manejan esta industria de entretenimiento.  Sin embargo, el éxito debe ser construido en términos reales más que virtuales.  

En ese sentido, hay que trabajar el recurso interno.  Identificar en qué ambiente nos movemos, porque cuando nuestro entorno está lleno de condiciones injustas, por más actitud positiva que tengamos, jamás vamos a lograr condiciones para nuestro desarrollo.

Actualmente, los estudios de neurociencias apuntan a estimular el área de recompensa del cerebro, por esto, hay  empresas multinivel que trabajan activando esta área neuronal, esto lo logran reconociendo lo valiosos que somos, así activan una descarga equivalente a lo que representa recibir un salario.

El problema del salario emocional, es que basados en este juego de postura social y recompensa neuronal, se niega a los trabajadores la verdadera retribución por el trabajo.  Es decir, la recompensa es ilusoria.  Aprender a identificar objetivamente cómo opera la manipulación, resulta valioso.

Sin embargo, esto no es fácil realizarlo solo, es justamente en este punto donde debemos buscar acompañamiento, que bien lo dan los mentores o quienes trabajamos como coach en diferentes áreas del desarrollo humano.  Aprender a movernos en este mundo lleno de apariencias y trampas es una de las claves esenciales para ser exitosos.