
“Hagamos justicia por mano propia. Ladrón atrapado será quemado”, “Vilca fuerte, no más robos”, “Rezo por la paz y la seguridad de todos” fueron las frases más recurrentes en carteles que mostraron los nativos y extranjeros —unidos y vestidos de blanco— por una sola causa: la seguridad.
La marcha, realizada la tarde del lunes 08 de julio de 2024, reunió a la comunidad vilcabambense con la finalidad de hacer visible la necesidad de que el lugar vuelva a ser como antes.
Beatriz Benavides, ecuatoriana dedicada a actividades de sanación, yoga y meditación, residente en Vilcabamba; menciona que la participación ciudadana es importante, “no solo de los nativos sino también suman los nacionales y la gente de la comunidad internacional. Al menos 50 países, 20 lenguajes están unidos acá”. Agregó que, los criminales se aprovechan de las diferencias de idioma y de la vulnerabilidad de la gente extranjera, que no tiene familia aquí. “Hay que cuidar especialmente a los adultos mayores que han dejado su país para pasar sus últimos tiempos acá. Muchos de ellos son expertos en salud, bienestar, científicos que incluso sirven a la comunidad, por ejemplo, a través de la asamblea local ciudadana, y están aquí porque quieren un lugar de paz”. Espera que haya más acciones por parte de las autoridades porque si no esto se convertiría en una marcha más. La comunidad extranjera es la principal víctima de ciertos robos, atracos y crímenes violentos, —el que vive solo, pareja de adultos mayores que no tiene vecinos cerca, que no dialoga por problemas de idioma se vuelve “presa fácil” de los maleantes—.
Por su parte, Jhimmy Toledo Castillo, presidente de Conagopare (Consejo Nacional de Gobiernos Parroquiales Rurales del Ecuador) Loja, refirió que “si ahora están viviendo este tipo de altercado, preocupa que los extranjeros salgan de nuestras circunscripciones y elijan otros países para vivir; allí entonces se complicará el tema de la economía porque ellos la dinamizan, no solo en Vilcabamba sino en el cantón Loja también”. Mientras que, el presidente de la junta parroquial, Víctor David Carpio Coronel, dijo que para los próximos días planifican otra marcha en la ciudad de Loja, con la presencia de delegaciones de las 5 parroquias surorientales, con la finalidad de que las autoridades escuchen sus pedidos y haya resultados evidentes recuperando la paz que caracteriza al sector.
Carl Marsan, canadiense residente en el “Valle de la Longevidad”, relató que lo que se puede ver es que la comunidad, tanto nativa y de extranjeros, está unida. “Vilcabamba es un rincón mágico. No se sabe quiénes están detrás de los atracos, pero es algo lamentable”.
Pedidos
Robert Ordóñez, uno de los mentalizadores de la marcha, divulgó los pedidos puntuales para, en algo, mejorar la situación actual que vive el sitio: que una oficina de Fiscalía vuelva a la jurisdicción —con una persona que sea bilingüe—; la comunidad apoye a la Policía Nacional; la oficina de Migración esté atenta de quienes ingresan a Vilcabamba; y, finalmente, la presencia del Ejército para patrullajes. (I)
