No descuidemos la salud mental

Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño

La semana pasada los lojanos, nos enteramos de un hecho lamentable, un joven y reconocido profesional se autoeliminaba, provocando angustia y conmoción entre sus compañeros de trabajo, que eran testigos cercanos del impactante suceso. Entonces es inevitable preguntarnos, ¿le estamos dando la importancia que merece la salud mental? Y al parecer las evidencias arrojan una respuesta negativa a esta interrogante.

Las cifras son contundentes, en lo que va de transcurrido este 2024, solo en nuestra provincia se han producido 9 suicidios, más de uno por mes, los tiempos modernos son demasiado demandantes en todos los aspectos de la cotidianidad de la gente, entonces es indispensable mantener en la medida de lo posible un equilibrio mente cuerpo que nos permita salir bien librados de los retos que nos plantea diariamente la modernidad, con toda su agitación y desenfreno. Pero sucede todo lo contrario, y eso resulta altamente preocupante.

Da la impresión, de que demasiadas personas dan más relevancia a la salud física, descuidando la parte mental, en un entorno como el actual, en el que la sensibilidad reina, o por lo menos es más notoria, por diversos motivos que resulta complicado detallar, el individuo padece ansiedad, depresión, y otras afecciones que ahora se volvieron más visibles que antes, quizá porque en esta sociedad llena de presiones ya afectan a algún familiar o conocido, o a nosotros mismos, entonces recién como que le estamos parando bola, hablando en términos coloquiales.

Antes era muy común, en Loja, hacer mofa de personas con severos trastornos mentales, haciéndole el juego a la ignorancia del drama que acarreaban estas personas, eran épocas rudimentarias en muchos sentidos con ese toque aldeano de la ciudad de ese entonces. Sin embargo, lo que enciende las alarmas en este ámbito es que, en ciertos ambientes ya sea familiares o laborales prevalece esta desidia ante la salud mental, lo que desencadena sucesos tristes como los nueve suicidios ocurridos en estos casi siete meses del año que decurre. El gobierno nacional y los gobiernos locales deberían priorizar la atención a la salud mental de sus ciudadanos, volviéndola más accesible al pueblo, porque los honorarios de los profesionales de esta rama, son realmente prohibitivos a nivel de atención privada, mientras tanto, lo recomendable es, mostrarnos más empáticos con los que nos rodean, dejando un poco los dispositivos tecnológicos que mantienen cautiva nuestra atención dejando de lado a los que comparten con nosotros hogar y trabajo. Y a los profesionales en esta área exhortarles a desarrollar campañas de concientización de la importancia de la salud mental en la vida de todos, como una manera de aminorar el impacto fatal que producen en cada uno de nosotros la pérdida de seres valiosos y amados.