Un terremoto de magnitud 7,3 sacudió el norte de Chile y el sur de Perú, específicamente en el Salar de Atacama, con una profundidad de 126 kilómetros.
El movimiento sísmico, registrado el 18 de julio por la noche, no causó daños ni riesgos de tsunami, según el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
El sismo también se sintió en Tacna y Arequipa, Perú, generando alarma en la población, aunque sin reportes de daños personales o materiales.

