
En Loja, los arupos, árboles ornamentales de gran hermosura, embellecen las zonas céntricas. Estas majestuosas plantas, conocidas por sus llamativas flores rosadas, son una característica distintiva del paisaje urbano. Durante su floración, los delicados pétalos transforman las calles, adornando la ciudad y ofreciendo a propios y visitantes un espectáculo visual que resalta la armonía entre la naturaleza y el entorno urbano.
Arupos
Esta especie nativa tiene un crecimiento lento y puede alcanzar alturas que varían entre 6 y 35 metros. Su florecimiento se produce después de la temporada de lluvias, es decir, a partir de los meses de junio y agosto. En la ciudad, particularmente en la calle Mercadillo, se pueden visualizar estos árboles cuyas flores pueden durar hasta dos meses, tiempo durante el cual las personas pueden disfrutar de su belleza.
Actualmente, el ayuntamiento local junto a la Universidad Nacional de Loja, lleva a cabo un inventario de arupos, en el cual han contabilizado 66 ejemplares hasta el momento. Sin embargo, esta cifra no es definitiva, ya que al culminar el estudio podrán proporcionar datos exactos sobre la presencia de este árbol en la ciudad.
En diálogo con Diario Crónica, John Iñiguez, director de Gestión Ambiental del Municipio de Loja, detalló que, como responsables del arbolado urbano, se encargan principalmente del riego de los arupos, ya que —por naturaleza— estos requieren sus cargas nutricionales del suelo. Además, durante el proceso de siembra, estas especies necesitan sombra y, en cuanto al cuidado, les dan mantenimiento con podas para que el crecimiento sea vertical en lugar de horizontal.
Proyecto
Con el propósito de conservar la especie, han iniciado un proyecto de siembra en diversos lugares de la ciudad. Hasta ahora, han sembrado 200 arupos en el parque Colinar Carigán y 4 en la calle Mercadillo (específicamente en el trayecto desde el monumento de “El León” hasta el redondel de la bomba que se quemó). Además, en el vivero municipal cuentan con 700 plantas en funda y 120 en platón, que están previstas ser plantadas a finales de año en parques, plazoletas y sitios de conservación municipal, asegurando así la preservación de la especie.
El funcionario explicó que, en el caso del parque Colinar Carigán, están llevando a cabo este proyecto de siembra de arupos mientras mantienen la sombra con árboles grandes. Una vez que los arupos estén establecidos, procederán al corte de los árboles actuales para permitir que los arupos crezcan adecuadamente.
La idea de esta siembra es que, una vez que los arupos florezcan, se vuelva un sitio turístico en donde los ciudadanos puedan tomarse fotos, similar a lo que ocurre cuando los guayacanes florecen en las parroquias del cantón Zapotillo.
Además, tienen previsto sembrar especies frutales nativas como la luma y el capulí para que la gente pueda tener un contacto directo con la naturaleza.
Cuidado
El director hizo un llamado al cuidado de estas especies, especialmente de las que están en crecimiento, ya que asegura que es un árbol muy complicado de mantener. Afirmó que, a diferencia de otras especies, cuyo éxito puede determinarse en un lapso de seis meses, el crecimiento de los arupos se descubre a lo largo del tiempo. (I)
Dato
Según el funcionario, la floración de este árbol tarda una década, y su vida útil puede extenderse entre 50 y 70 años, dependiendo de los cuidados que reciba.
La palabra “arupo” significa ‘árbol ornamental de flor rosada’.
En el caso de los arupos presentes en Loja, estiman que tienen una edad de entre 30 y 40 años.
