Huyan de la queja

Diego Lara León

Eras las cinco de la tarde y uno de mis profesores no llegó a clases, había tenido un pequeño incidente que le impidió estar puntual en el aula de clases, como lo hacía siempre. Esa ausencia nos dejó tres horas libres, no era común que tengamos tanto tiempo libre. Así que, varios de mis compañeros, iniciaron una larga tertulia, otros se encaminaron hacia el acogedor restaurante universitario; y, otros como yo, empezamos a caminar por el hermoso campus. Teníamos siempre poco tiempo, así que se agradecía el poder caminar por aquellos hermosos jardines.

Mientras paseaba por aquel campus, me tropecé con uno de los auditorios en el cual un destacado exdirector de Talento Humano de una de las industrias de la construcción mas grande de Europa, impartía una conferencia sobre su experiencia a cargo de nueve mil trabajadores.

Obviamente ingresé a escuchar aquella charla magistral. Para no alargarles el cuento, estuve 2 horas escuchando y aprendiendo. Ahora quiero compartirles la respuesta que ese experimentado ejecutivo le dio a uno de los asistentes.

La pregunta realizada fue: ¿Qué debemos observar para contratar, mantener o alejar a una persona en nuestro equipo de trabajo?

El ya veterano y jubilado exgerente de Talento Humano respondió: “Hay muchas cosas que debemos observar y buscar en un colaborador, son tantas cosas que quizá no nos alcance el tiempo en esta charla. Pero para lo que si me alcanza el tiempo es para decirles que hay tres tipos de personas, que jamás, que bajo ningún concepto deben tener en su organización, ¡aléjense de ellos!

Primero, aléjense de las personas que se quejan por todo y de forma constante. Ellos te quitan la paz personal y grupal, no hacen absolutamente nada mas que quejarse, su trabajo y motivo de vida es la queja, parecen estar enojados con el mundo entero y siempre sacan el lado negativo de todo.

Segundo, huyan de las personas que siempre están tratando de sacar el mayor provecho para ellos. Aquellos que no dan un minuto a la empresa sin que haya un pago de por medio, pero en cambio se llevan hasta las hojas de papel a su casa; y, cuando ya no tienen o no pueden sacar más provecho, critican, a esos también evítenlos.

Y tercero, corran de aquellos que su conversación está basada en hacer sentir culpable a los demás, son aquellos que nunca tienen culpa de nada, siempre la culpa es de los demás, ellos son perfectos y el resto son todos imperfectos y culpables. Todo lo malo que les pasa en la vida es culpa de los demás.

Muchas veces queridos alumnos, no podrán escoger el trabajo que tendrán, pero si, definitivamente si, podrán escoger la actitud con la cual van a trabajar”.

@dflara