La cultura y la lectura en el libro y en la pantalla

Galo Guerrero-Jiménez

Tenemos una historia cultural que desde hace milenios se viene fraguando intelectualmente para brindar lo mejor de su intelecto, y en cuyas páginas de un texto se ha podido constatar esa grandeza cognitiva, lingüística, estética, hermenéutico-fenomenológica y axiológico-ecológico-ética que se exalta en cada producción pragmática desde una historia de las ideas que caminan airosas en infinidad de medios de comunicación como el de la imprenta y la tecnología virtualizada que nos sigue mostrando el patrimonio intelectual de la humanidad desde una tranquila y sopesada evolución que, como señala el gran historiador universal de la humanidad, Peter Watson, “desde las nociones primitivas de la Edad de Piedra, al origen de las grandes religiones del mundo, al florecimiento sin precedente de las artes en el Renacimiento, al nacimiento de la ciencia moderna, la revolución industrial y los increíbles conocimientos sobre la evolución y los prodigios tecnológicos que caracterizan nuestra propia época y con los que tan familiarizados estamos y de los que tanto dependemos” (2021) para continuar disfrutando en esta grandeza humana de ascenso en el campo de la cultura, de las artes, de la ciencia, de la literatura y de las humanidades en general.

Es tan prodigiosa nuestra mente humana para producir el patrimonio intelectual a lo largo de la historia y para dejarlo escrito como testimonio a la humanidad, de manera que el lector pueda empoderarse de esa realidad tangible y disfrutar a planitud para que su intelecto se alimente de ese condumio intelectual que lo aísla de la superficialidad y de la mediocridad a la que muchos seres humanos, por diversas causas, no han podido sumarse a ese ejército de intelectuales, de investigadores, de científicos, de humanistas y de creadores que en diversas facetas del quehacer humano nos seguirán deleitando, como el caso del papa Francisco que, a más de su quehacer como líder mundial del humanismo religioso católico, es una gran lector de las artes literarias; pues, sostiene que “La literatura tiene que ver, de un modo u otro, con lo que cada uno de nosotros busca en la vida, ya que entra en íntima relación con nuestra existencia concreta, con sus tensiones esenciales, sus deseos y significados. (…) En definitiva, el corazón sigue buscando, y cada uno encuentra su propio camino en la literatura. A mí, por ejemplo, me encantan los artistas trágicos, porque todos podríamos sentir sus obras como propias, como expresión de nuestros propios dramas. Llorando por el destino de los personajes, lloramos en el fondo por nosotros mismos y nuestro propio vacío, nuestras propias carencias, nuestra propia soledad. Por supuesto, no les pido que lean lo mismo que yo he leído. Cada cual encontrará aquellos libros que digan algo a su propia vida y se conviertan en verdaderos compañeros de viaje. No hay nada más contraproducente que leer algo por obligación, haciendo un esfuerzo considerable solo porque otros han dicho que es imprescindible. No, debemos seleccionar con disponibilidad, sorpresa, flexibilidad, dejándonos aconsejar, pero también con sinceridad, tratando de encontrar lo que necesitamos en cada momento de nuestra vida” (2024).

En efecto, acercarnos a un libro de nuestro agrado, para seguir valorando nuestra humanidad, y alejarnos con prudencia de “la pantalla que te acerca a los lejanos, pero te aleja de los cercanos. (…) La pantalla sirve de válvula de escape cuando estamos aburridos o nos sentimos solos o estresados, por lo que acaba atrapándonos. Necesitamos, necesitas, plantearte, desde la sinceridad más plena, qué buscas en la pantalla. ¿Es tu herramienta de comunicación, un medio de información y un instrumento de trabajo o se ha convertido en tu refugio? (…) Las redes sociales mal empleadas suponen un robo de tiempo, ¡una pérdida de tiempo! Los momentos que invertimos se los hemos usurpado a la lectura, a contemplar la naturaleza o a la meditación, a conversaciones” (Rojas Estapé, 2024) reales y no con meros perfiles digitales.